La Selección Argentina venció al relato que intentó instalar el gobierno de Javier Milei para apropiarse de los logros del equipo nacional. Los jugadores plantaron bandera con el reclamo por Malvinas, criticaron la situación económica del país y confirmaron que no asistirán a la Casa Rosada. En simultáneo, la administración libertaria intenta amortiguar el impacto político y dejó trascender que podría decretar un feriado si la Scaloneta sale campeona el domingo.
Desde el inicio del Mundial, Milei impulsó a través de redes sociales y periodistas afines la idea de una «Scaloneta libertaria y antiperonista». La operación tuvo un desenlace impensado: los futbolistas desplegaron en Atlanta una bandera que ya es un hito en la causa Malvinas, declararon que las islas «son argentinas» y cuestionaron el desastre económico que atraviesa el país. Aunque el canciller Pablo Quirno, la Oficina de Respuesta Oficial y el propio Presidente salieron en coro a negarlo, fuentes de la Rosada confirmaron a El Destape que las declaraciones de Messi incomodaron al mandatario. Esa molestia se evidenció cuando Milei envió a su vocero, Adrián Raiver, a contrarrestar las palabras del capitán, quien afirmó que en la Argentina no hay trabajo y que la gente «no llega a fin de mes».
El Gobierno también intentó cuestionar el gesto de la bandera, pero la movida quedó desbaratada por un error de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien dejó instalado que la administración libertaria había prohibido el ingreso de «trapos» sobre Malvinas al estadio. El costo político de esa decisión dejó a Milei en offside con la celebración popular del miércoles.
El gesto más contundente, sin embargo, llegó desde la concentración argentina en Estados Unidos: la Selección no irá a la Casa Rosada bajo ninguna circunstancia, sea cual fuere el resultado de la final. «No hay manera», afirmaron fuentes cercanas al plantel. La decisión representa otro golpe para el Presidente, que en los últimos días se había expuesto ofreciendo públicamente esa posibilidad. En Balcarce 50, mientras tanto, intentan tomar la iniciativa: dejaron trascender que si la Argentina gana el domingo anunciarán un feriado —de máxima feriado nacional, de mínima asueto administrativo— apenas finalice el partido.
Este viernes al mediodía, la ministra Monteoliva encabezó una reunión de coordinación con las Fuerzas Federales, Casa Militar y la cartera de Seguridad porteña para diseñar el operativo de recepción de la delegación. La provincia de Buenos Aires, en cuyo territorio se encuentran el aeropuerto de Ezeiza y el predio de la AFA recientemente bautizado Lionel Andrés Messi, no fue convocada. En territorio bonaerense aseguraron que no difundirán ningún detalle hasta conocer el resultado del domingo. Milei intentó apropiarse de la Scaloneta. Por ahora, perdió por goleada.





