jueves, septiembre 24, 2026

Combustibles suben hasta 5% y se rompe el acuerdo de precios

Las principales petroleras, con excepción de YPF, aplicaron aumentos de entre 2% y 5% en los precios de los combustibles tras la escalada del barril de Brent por encima de los US$100, lo que rompe el acuerdo de estabilidad vigente desde mayo y anticipa un nuevo golpe inflacionario.

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Las principales petroleras que operan en Argentina, con excepción de YPF, comenzaron a aplicar este jueves aumentos de entre 2% y 5% en los precios de los combustibles, con diferencias según las regiones del país, tras la escalada del barril de Brent por encima de los US$100. La empresa nacional mantiene por ahora el valor en sus surtidores, aunque no se descarta que se acople a la decisión del resto de las compañías.

Con este aumento se rompe el «buffer» que se venía aplicando desde mayo, luego de un alza de hasta 30% en los valores. El acuerdo entre petroleras y refinadoras contemplaba una estabilidad en los precios de los combustibles mientras el barril de petróleo continuara por encima de los US$80, a cambio de que luego se mantuvieran los valores hasta equiparar los flujos.

Los precios de referencia

Según los relevamientos en las estaciones de servicio, el litro de las naftas premium asciende ahora a $2.523 en las estaciones Axion, $2.463 en las Puma y $2.508 en Shell, mientras que las naftas súper se ubican en $2.247, $2.213 y $2.208 respectivamente. En la Ciudad de Buenos Aires, la nafta súper se ubica entre los $2.200 y $2.350 según la compañía, y en el resto del país hay provincias donde las de más alta calidad superan los $2.700.

El petróleo por encima de los US$100

Al promediar las operaciones de este jueves, el precio del Brent volvió a quebrar los US$100 producto de declaraciones contradictorias entre Estados Unidos e Irán. El barril trepó a US$105,51, un alza de 2,36%, y tocó los US$106,5 más temprano en la sesión, tras conocerse que Teherán había dado a Washington una semana para cumplir exigencias relacionadas con el levantamiento del bloqueo naval estadounidense.

El movimiento alcista se produce en un contexto de incertidumbre sobre una posible prohibición estadounidense de las exportaciones de gasóleo por 90 días, una medida que fue desmentida por un funcionario de la Casa Blanca pero que mantiene en vilo a los mercados. Los analistas advierten que el crudo internacional está más directamente expuesto a las perturbaciones en Medio Oriente y el estrecho de Ormuz, por donde pasa el 15% del consumo mundial de petróleo.

La estrategia de YPF y la presión sobre la inflación

El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, ratificó la política de «buffer» de precios de la compañía, que implica absorber el impacto de las subas internacionales cuando el barril supera cierto nivel máximo para no trasladarlo al precio del litro. «Cuando sube los ayudamos, cuando baja nos ayudan a nosotros», explicó Marín en declaraciones periodísticas. «Lo que hacemos hace que, tanto las caídas y las subidas rápidas, no afecten el precio al consumidor», agregó, aunque reconoció que «si el precio del barril se queda muy alto va a afectar el precio de los combustibles, pero muy de a poco».

El Gobierno, por su parte, viene prorrogando desde hace meses un aumento del impuesto a los combustibles que le agregaría más de $200 por litro de costo al bolsillo del consumidor. Tras una nueva prórroga, el valor del litro quedó unos $233 por debajo de lo que hubiese aumentado sin esa medida, lo que equivale a más de 11% que debería trasladarse al precio final.

El impacto inflacionario del aumento es significativo: un incremento de 10% en los precios de los combustibles tiene un impacto directo de alrededor de 0,36 puntos porcentuales sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC), según cálculos de la consultora Economía & Energía. Los precios de los combustibles inciden en los costos del transporte, de la generación de energía térmica y de la manufactura industrial, por lo que el efecto se multiplica a lo largo de la cadena productiva.

En lo que va del año, las naftas subieron 27% y el gasoil 23% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, aunque el traslado a precios fue menor que en varios mercados internacionales. El poder adquisitivo del salario medido en litros de nafta cayó 15% interanual durante los primeros siete meses de 2026, hasta unos 901 litros mensuales.

La respuesta oficial

La Secretaría de Energía de la Nación reiteró que el Gobierno no intervendrá en el mercado local de los combustibles en el actual contexto de fuertes alzas en la cotización internacional del petróleo. «Nosotros no intervenimos en el mercado», señalaron desde la cartera que conduce Eduardo Chirillo. El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, sostuvo que «hoy hay producción y transporte de gas suficientes para satisfacer perfectamente toda la demanda prioritaria del país» y que «queremos transparentar el costo de la energía para que cada actor económico pueda tomar decisiones racionales de consumo».

El Gobierno también habilitó a las petroleras a incrementar la mezcla con biocombustibles, una medida que busca «amortiguar» el impacto del precio del crudo. Se estima que los precios de las naftas y gasoils aumentaron en torno al 20% en el último mes.

El impacto en la inflación

Que la decisión se haya tomado en la última semana de septiembre hará que el impacto en la inflación sea dividido entre dos meses, aliviando el índice de octubre pero trasladando presión a noviembre. El dato de inflación de agosto fue de 1,7%, el más bajo en 14 meses, pero los servicios ya venían subiendo casi 9 puntos más que los bienes en el acumulado del año, y el nuevo aumento de combustibles profundizará esa brecha.

La combinación de un barril de petróleo por encima de los US$100, un acuerdo de precios roto y un impuesto postergado que tarde o temprano deberá trasladarse al surtidor configura un escenario de presión inflacionaria persistente para los próximos meses, justo cuando el Gobierno busca mostrar una desaceleración sostenida de los precios.