domingo, septiembre 6, 2026

Preocupación en el Gobierno por la visita del papa León XIV

La Casa Rosada busca minimizar el impacto político de la visita del papa León XIV prevista para noviembre, mientras la Iglesia apuesta a una agenda abierta y multitudinaria que podría poner en tensión la doctrina social del pontífice con el modelo libertario del gobierno de Javier Milei.

Si bien faltan dos meses para que el papa León XIV pise suelo argentino, las principales figuras del Gobierno no disimulan su preocupación por el hecho político, cultural y religioso que significará la llegada del pontífice. No se trata apenas de los tres días en los que Robert Prevost esté en el país, sino de prestar atención a lo que suceda en la previa de la visita y en las consecuencias que deriven de la misma.

La mayoría de los obispos insisten en marcar el sentido «pastoral» del viaje para dejar de lado cualquier intento de manipulación política, pero también para calmar la indisimulable inquietud que está causando en filas del gobierno el acontecimiento socio-religioso que ocurrirá en noviembre. El papa León XIV —que se considera continuador del legado de Francisco— podría insistir en la tierra de Bergoglio en los lineamientos pastorales de su antecesor, basados en la doctrina social, la justicia social y la opción por los pobres, conceptos que contradicen el discurso de Milei, quien calificó a la justicia social como «un robo» o «una injusticia».

El mensaje del papa y la encíclica Magnifica Humanitas

Quienes conocen la lógica eclesiástica dan por descontado que en sus intervenciones públicas León no se apartará de lo que hasta ahora han sido los ejes de su magisterio, condensados en su encíclica Magnifica Humanitas (2025). Allí el papa sostiene que «la justicia social se reconoce por la capacidad de un orden social, económico y político que permita a todos —y en particular a los más frágiles— vivir de manera realmente humana, sin que ninguno se quede atrás». Esto incluye la defensa de los derechos humanos, la promoción del bien común y el destino universal de los bienes.

No es previsible que el papa haga referencia a casos específicos o denuncie situaciones puntuales en el país, pero sin duda habrá que leer el lenguaje de los signos: dónde va, con quién se encuentra, a quiénes destaca. Los Curas en la Opción por los Pobres (COPP) le pidieron a León XIV que «repitiendo lo que ha dicho en su reciente encíclica haga una clara defensa de la justicia social y una profética crítica a este modelo (económico) que mata».

La agenda de la visita

El itinerario de la gira pontificia, que será confirmado desde Roma después de mediados de septiembre, incluye encuentros multitudinarios en el Monumento a los Españoles en Buenos Aires —donde se estima que se congregarán cerca de tres millones de personas—, en Luján y en Córdoba. La Casa Rosada prefería que se utilizaran estadios o recintos cerrados para evitar que se exprese el malestar popular por la crisis social, pero en eso se impuso la opción de los obispos que el Vaticano respaldó.

Otro punto incómodo será la visita papal al Cottolengo Don Orione en Claypole, una obra de la iglesia que asiste a personas con discapacidad, un colectivo fuertemente golpeado por el ajuste. Allí será inevitable el encuentro con el gobernador bonaerense Axel Kicillof y la referencia al escándalo de las coimas en la ANDIS que involucra a Diego Spagnuolo y a Karina Milei.

Por estas horas, desde Casa Rosada están evaluando decretar un feriado para el lunes 9 de noviembre. Si bien Milei siempre se mostró en contra de los feriados, desde su entorno expresan que «se está evaluando, pero seguramente haya uno».

El vínculo entre el Gobierno y la Iglesia

Desde el gobierno admiten que el vínculo entre la Iglesia Católica y Milei fue tenso desde un comienzo. «Arrancamos muy a los tiros con la iglesia», remarcan y recuerdan que en la campaña de 2023 Milei calificó a Francisco como «representante del maligno en la tierra». Entienden que «la situación mejoró después de que Milei se rectificó y fue recibido por Francisco». Sin embargo, Milei nunca recibió a la cúpula de la iglesia desde que asumió la gestión.

La semana pasada el gobierno tuvo diversas reuniones con autoridades de la iglesia argentina con vistas a la organización de la visita pontificia. Karina Milei se reunió con Marcelo Colombo, presidente del episcopado, y también aterrizó en Buenos Aires una comitiva del Vaticano encabezada por el sacerdote mexicano José Nahúm Jairo Salas Castañeda. Según todas las versiones, las reuniones transcurrieron dentro de un clima «cordial» y de «mutua colaboración».

El rol de Victoria Villarruel

Otro asunto que atraviesa lo político es qué lugar tendrá la vicepresidenta Victoria Villarruel. Desde Balcarce 50 quieren descalificarla acusándola de «lefebvrista», pero el argumento no cala para la Santa Sede, que en el marco de «una visita de Estado» considera que la vicepresidenta debe ser invitada a alguno de los actos.

La visita del papa tendrá un impacto político, social y cultural de enorme magnitud, con posibles repercusiones en la víspera de un año electoral, y podría exponer las contradicciones entre el discurso oficial y la realidad social del país.