El presidente de Chile, José Antonio Kast, avanzó con el Reino Unido en la creación de una ruta marítima entre Punta Arenas y Puerto Argentino, con el apoyo de su gobierno, horas después de reunirse con Javier Milei, quien elogió a Augusto Pinochet y dio un discurso malvinero que quedó deslucido por la iniciativa chilena.
José Antonio Kast, presidente de Chile, decidió avanzar con el Reino Unido en la creación de una ruta marítima hacia las Islas Malvinas, una decisión que se confirmó horas después de su reunión con el presidente Javier Milei en Santiago y algunas horas antes de la cadena nacional en la que el líder libertario dio un discurso sobre la soberanía del archipiélago.
Claudio Radonich, alcalde de Punta Arenas, detalló que se trata de la firma de un contrato entre la Corporación de Desarrollo de Islas Malvinas y la naviera chilena Easter Island con el objetivo de establecer una nueva vía comercial marítima entre esa ciudad y Puerto Argentino. El argumento de Chile para esquivar un conflicto diplomático con Argentina es que se trata de «un acuerdo entre privados», aunque se produce con el apoyo del gobierno de Kast y las administraciones locales.
Radonich recordó que tras firmar Chile «la declaración del Mercosur en 2011, que prohibió la recalada de barcos con bandera de las islas en los puertos de los países firmantes, la región de Magallanes dejó de percibir unos USD 300 millones». Se espera que a fin de septiembre llegue a Punta Arenas una delegación de 25 empresarios ingleses para discutir negocios con proveedores chilenos, mientras que el primer viaje con alimentos, frutas, verduras, vinos, materiales de construcción, gas licuado y repuestos ya está programado para noviembre.
Una violación al Decreto 256
Este acuerdo viola de manera directa el Decreto 256, que exige autorización previa para los buques que naveguen entre el territorio continental argentino y las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Pese a ello, desde la Cancillería argentina ni el canciller Pablo Quirno ni la secretaria de Malvinas, Paola Di Chiaro, presentaron una nota de protesta. Un experimentado diplomático dijo a LPO que «esta es la verdadera gestión de Quirno en el tema Malvinas, el resto es acting».
La «doctrina Plaza» y el silencio oficial
Sobre Di Chiaro, fuentes diplomáticas señalaron que tanto ella como la embajadora en Reino Unido, Mariana Plaza, son partidarias de abandonar el reclamo para iniciar un acercamiento de cooperación con los ingleses. Plaza es la arquitecta de lo que en Cancillería se conoce como «la doctrina Plaza», que establece el acercamiento a las autoridades británicas para cooperar en diferentes áreas a cambio de dejar de lado el reclamo por las Islas Malvinas. Plaza es fuertemente repudiada por los veteranos de Malvinas, que la acusan de «cooperar con los usurpadores y dejar de lado la reivindicación de nuestros derechos soberanos sobre nuestras Islas Malvinas».
El contexto de la reunión
La noticia se conoció minutos después de que Milei elogiara en Chile al dictador Augusto Pinochet, quien durante la guerra de Malvinas brindó apoyo logístico a Inglaterra, lo que generó un profundo malestar en el gobierno argentino y dejó en una posición incómoda al mandatario libertario, cuyo discurso soberanista quedó deslucido por la iniciativa de Kast.






