A diferencia del gobierno de Javier Milei, que cuestionó a los futbolistas de la Selección por desplegar una bandera con la leyenda «Las Malvinas son argentinas», la Casa Blanca respaldó este jueves a los jugadores y defendió su derecho a la libertad de expresión. En ese marco, Donald Trump recibió al presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, en la previa de la final del Mundial 2026.
La imagen entre Trump y Tapia se produjo durante una reunión con presidentes de confederaciones y representantes de la FIFA. También participó Alejandro Domínguez, titular de la Conmebol. El encuentro se dio en un contexto de creciente tensión entre el gobierno argentino y la AFA: en las últimas semanas, la administración libertaria intensificó sus críticas contra la entidad y contra los propios jugadores por el gesto soberano que protagonizaron tras vencer a Inglaterra en las semifinales.
La Casa Blanca hizo saber que «está en contra de cualquier castigo a los futbolistas argentinos por la bandera, ya que eso es un derecho amparado en la libertad de expresión». La postura contrasta con la decisión de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien había confirmado la prohibición de ingresar al estadio banderas con referencias a Malvinas. El respaldo estadounidense dejó nuevamente en offside al oficialismo argentino, que intentó sin éxito instalar un relato de confrontación con los campeones del mundo. Milei, en tanto, confirmó que no asistirá a la final del domingo y seguirá el partido desde la residencia de Olivos. El encuentro entre Argentina y España se disputará a las 16 horas en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, con arbitraje del esloveno Slavko Vincic. El sábado, Francia e Inglaterra jugarán por el tercer puesto desde las 18 en el Hard Rock Stadium de Miami.





