La deuda pública de Entre Ríos superó el billón de pesos al cierre del segundo trimestre de 2026, según datos de la Contaduría General, y el 72,5% de los pasivos está denominado en moneda extranjera, lo que expone a la provincia a los efectos de una devaluación.
De acuerdo a los últimos datos de la Contaduría General de la Provincia de Entre Ríos, al cierre del primer trimestre de 2026, la deuda pública provincial rondaba los $977.000 millones, equivalente al 65% de los recursos acumulados durante ese período. Un trimestre posterior la misma alcanza a más de un billón de pesos. El mayor riesgo de la estrategia financiera de la gestión Frigerio está en la composición del endeudamiento. El 72,5% de los pasivos provinciales están denominados en moneda extranjera. Esto significa que Entre Ríos asume una parte sustancial de sus obligaciones en dólares mientras buena parte de sus ingresos se recauda en pesos.
La consecuencia es evidente: cada salto del tipo de cambio aumenta, expresada en pesos, la carga de esa deuda. Por eso, presentar el endeudamiento únicamente como una cuestión de porcentaje sobre los ingresos corrientes resulta insuficiente. La discusión no puede limitarse a si la deuda es «pagable» hoy. También debe analizarse la capacidad de repago, qué ocurriría frente a una nueva devaluación, una caída de la recaudación o un cambio en las condiciones financieras.
En marzo de 2026, Entre Ríos volvió al mercado internacional de capitales después de casi una década, mediante la emisión de un bono de USD 300 millones, con una tasa del 9,55% anual (una tasa considerablemente alta) y vencimiento en 2033. El oficialismo sostiene que la operación fue neutral en términos de stock de deuda porque permitió recomprar deuda anterior y cancelar préstamos sindicados. Pero incluso aceptando esa explicación, hay un hecho que no puede ocultarse: la provincia prolonga su exposición financiera en moneda extranjera hasta 2033.
Por último, es dable destacar la contradicción que presenta el gobierno respecto del equilibrio fiscal. Recientemente, Frigerio recurrió a anticipos financieros de la Nación por $220.000 millones en enero, monto que posteriormente fue ampliado a $400.000 millones en junio, a una tasa fija del 15% anual y con devolución dentro del mismo ejercicio. Se pone en relieve la necesidad financiera por adelantos de Nación para cumplir con los compromisos corrientes. El dato adquiere todavía mayor relevancia porque el decreto nacional que autorizó los anticipos reconoce que la provincia se encontraba transitoriamente impedida de atender financieramente compromisos presupuestarios urgentes.







