El Gobierno ya evalúa su estrategia electoral para la reelección de Javier Milei en 2027 y dentro del oficialismo conviven posturas contrapuestas sobre la conveniencia de polarizar con el peronismo y, en particular, con el gobernador bonaerense Axel Kicillof.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, dentro del oficialismo existen distintas posturas sobre la conveniencia de polarizar con el Partido Justicialista (PJ), en particular con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof.
Por un lado, el sector de Karina Milei sostiene que conviene construir un perfil contrapuesto al del mandatario provincial y subirlo al ring para contrastar ambos modelos de gestión. «La gente no vota para atrás. Además, en un potencial balotaje, ¿cuánto de ese universo tiene Axel para crecer? ¿10%?», se preguntó una importante fuente del oficialismo a esta agencia.
Esta línea es respaldada por el propio Milei, que suele referirse a Kicillof como «enano soviético», y por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien lo definió como «el anticristo». «Hemos estado en el infierno y, créanme, la mayoría de la gente nunca votará para volver al infierno», planteó Caputo durante la Argentina Week en París. En la misma línea, desde el entorno de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, sostienen: «La gente no quiere volver para atrás».
Las dudas en Balcarce 50
Sin embargo, en algunas oficinas de Balcarce 50 advierten que los niveles de imagen de Kicillof muestran un respaldo significativo y consideran que una estrategia de polarización podría no ser la mejor opción para el oficialismo. El argumento se apoya en el crecimiento del rechazo a la figura presidencial. Según un relevamiento de Poliarquía, Milei registró un 52% de valoración negativa, tres puntos más que en agosto, frente a un 31% de positiva.
«No nos sirve polarizar con nadie. Tenemos que fragmentar y generar los incentivos para que el peronismo vaya dividido. Kicillof es el que más mide», argumentó una voz con acceso al despacho presidencial.
En ese escenario, el frente amplio «anti Milei» que impulsa Kicillof podría complicar los planes libertarios de buscar un segundo mandato en las elecciones de 2027, al ampliar el universo electoral opositor.
En la Casa Rosada, de todos modos, algunos sectores ya vaticinan una campaña marcada por la polarización, con el objetivo de aglutinar al «centro a la izquierda» detrás del peronismo y enfrentar ese espacio con el «centro a la derecha» referenciado en Milei. La definición no es menor: de ella dependerá la estrategia que el oficialismo despliegue en los próximos meses, con la mira puesta en retener el poder en 2027.









