jueves, octubre 8, 2026

«Deepfakes porno»: alumnas denuncian violencia digital

Un grupo de alumnos del Colegio Modelo Lomas de Zamora utilizó inteligencia artificial para crear imágenes sexuales falsas de al menos 50 compañeras y las difundió y comercializó en sitios para adultos. Las familias acusan a la institución de haber intentado ocultar el hecho durante un mes, mientras la Justicia ya imputó a dos menores de 15 años.

Las alumnas del Colegio Modelo Lomas de Zamora vivieron durante semanas un infierno silencioso. Un grupo de compañeros había tomado sus fotografías y, con herramientas de inteligencia artificial, las manipuló para generar imágenes en las que aparecían desnudas. Esas imágenes no solo circularon entre estudiantes de su propia institución y de otras escuelas: también fueron publicadas en sitios web para adultos y comercializadas. El caso, que salió a la luz pública este miércoles con una sentada estudiantil frente al establecimiento, reabre el debate sobre la urgencia de regular el uso de la inteligencia artificial y de tipificar penalmente este tipo de violencia digital.

El origen del caso: una extorsión que destapó la trama

La investigación se inició a partir de un conflicto entre los propios adolescentes. Según la denuncia, uno de los menores que habría participado de la maniobra les pidió dinero a los demás a cambio de no delatarlos. Ante la negativa del resto, la situación escaló hasta que los padres de las alumnas se enteraron. Los estudiantes tomaron fotografías de sus compañeras de tercer y cuarto año y las modificaron con inteligencia artificial para que parecieran desnudas.

La denuncia colectiva fue presentada en la UFI 6 de Responsabilidad Penal Juvenil de Lomas de Zamora. Las familias reclaman que se determine quiénes participaron de la creación y difusión del material, cómo se obtuvieron las fotografías y hasta dónde llegaron las imágenes y videos generados con inteligencia artificial. La Justicia ya imputó a dos menores de 15 años, alcanzados por el nuevo Régimen Penal Juvenil, y mantiene en reserva la carátula formal de la causa.

La respuesta de la escuela: acusaciones de encubrimiento

Las familias de las víctimas aseguran que la institución no solo no intervino de manera adecuada, sino que intentó silenciar a las alumnas. Micaela, madre de una de las víctimas, relató en declaraciones televisivas que las chicas venían sufriendo la situación desde hacía un mes. «El colegio les dice que se callen, las callan, ellas llorando por los recreos, les decían que no dijeran nada para que no nos llegue a los papás», aseguró.

La mujer contó que los padres notaron cambios en el comportamiento de sus hijas: estaban más calladas, ocultaban el celular, querían estar solas. «La escuela no nos comunicó lo que estaba pasando. ¿Cómo puedo ayudar yo a mi hija? Nos dijeron que no nos iban a atender porque no tenían tiempo», agregó Micaela sobre el motivo de la sentada de este miércoles.

La sanción inicial que la institución habría aplicado a los alumnos implicados fue, según denunciaron las familias, una nota en el cuaderno de comunicaciones. Tras la protesta y la intervención judicial, el colegio individualizó a cuatro estudiantes involucrados y resolvió que continúen las clases bajo modalidad virtual. Además, determinó que no se les renovará la matrícula para el ciclo lectivo 2027.

La protesta: una sentada contra el silencio

La puerta de entrada al Colegio Modelo Lomas amaneció bloqueada este miércoles desde temprano por una sentada estudiantil. Familias y estudiantes se manifestaron frente al establecimiento para visibilizar el reclamo y exigir respuestas ante lo ocurrido. La protesta logró que las autoridades escolares recibieran a los padres para dialogar sobre lo sucedido.

«Es perverso. No sabemos a dónde esto llegó, si pueden venir a buscar a mi nena. Tienen nombre, apellido y el colegio», concluyó Micaela. Las víctimas afirman que el contenido circuló indiscriminadamente entre compañeros de su propia institución y de otras casas de estudio.

Un patrón que se repite: el antecedente de Buenos Aires

Este caso no es un hecho aislado. En agosto pasado, alumnas del Colegio Nacional de Buenos Aires (CNBA) y de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini (ESCCP) denunciaron que un grupo de compañeros utilizó sus imágenes para generar deepfakes con inteligencia artificial y comercializarlas. Si bien en ese caso no se formalizó una denuncia judicial, las autoridades abrieron una investigación por violencia sexual digital y se activaron los protocolos contra la violencia de género. Los estudiantes señalados, todos menores de edad, fueron suspendidos.

El caso del Colegio Modelo Lomas también se suma a otros episodios de violencia digital en el ámbito educativo que han tenido lugar en Córdoba, Salta y otras provincias, lo que configura un patrón preocupante que excede a una sola institución o jurisdicción.

El vacío legal: la Ley Olimpia y la ausencia de tipificación penal

El caso vuelve a poner en discusión el alcance de la legislación argentina frente a las nuevas formas de violencia digital generadas mediante inteligencia artificial. Desde 2023, Argentina cuenta con la Ley 27.736, conocida como «Ley Olimpia», que incorporó la violencia digital a la Ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres. La normativa busca proteger la dignidad, la identidad y la reputación de las mujeres en los entornos digitales.

Sin embargo, las prácticas vinculadas con la generación de imágenes sexuales falsas mediante inteligencia artificial todavía presentan desafíos específicos dentro del sistema penal argentino. No cuentan con una tipificación penal autónoma que contemple de manera específica este tipo de contenidos generados artificialmente. En 2025, el diputado nacional Gerardo Milman presentó un proyecto de ley para modificar la Ley Olimpia con el objetivo de incorporar de manera expresa el uso de inteligencia artificial como una modalidad de violencia digital de género. El proyecto aún no ha sido tratado.

La dimensión del daño: más de 50 víctimas

Según la denuncia de las familias, las imágenes habrían afectado a al menos 50 alumnas, de acuerdo con lo denunciado por las familias. Los cálculos que manejan las familias oscilan entre 30 y 40 alumnas, mientras que otros testimonios elevan la cifra hasta alrededor de 50 estudiantes de distintos años del secundario. La investigación judicial identificó 45 casos hasta el momento, aunque no se descarta que ese número pueda aumentar a medida que avance el análisis de los dispositivos y de la información incorporada a la causa.

Los dos menores imputados ya se presentaron en la Fiscalía para ser notificados. A partir de ahora, la investigación avanzará sobre sus teléfonos celulares, donde los investigadores buscarán información vinculada con la creación, circulación y eventual comercialización del material. No se descarta que la causa pueda sumar nuevos imputados ni que se incorporen otras imputaciones por distintos delitos a medida que avance el análisis de la evidencia.

El impacto en las víctimas y la respuesta institucional

El daño psicológico y social para las víctimas es incalculable. Las alumnas no solo vieron vulnerada su intimidad, sino que el material falso continúa circulando en internet, donde puede ser descargado, compartido y comercializado de manera indefinida. La imposibilidad de eliminar completamente esas imágenes de la red genera una sensación de exposición permanente que afecta su salud mental y su derecho a desarrollarse en un entorno escolar seguro.

La causa también podría derivar en nuevas imputaciones y en la incorporación de otros delitos, según los elementos que surjan del análisis de los dispositivos secuestrados. Los dos menores están alcanzados por el nuevo Régimen Penal Juvenil, que permite la imputación de adolescentes desde los 14 años. Sin embargo, la Justicia mantiene en reserva la carátula formal de la causa.

Un llamado de atención para toda la sociedad

El caso del Colegio Modelo Lomas de Zamora es un llamado de atención sobre los peligros de la inteligencia artificial cuando se utiliza con fines de violencia y acoso. La facilidad con la que se pueden generar deepfakes sexuales —sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados y con herramientas disponibles gratuitamente en internet— plantea un desafío enorme para las familias, las escuelas y el sistema judicial.

La comunidad educativa de Lomas de Zamora se movilizó para exigir respuestas, pero el problema excede las fronteras de una institución. La falta de tipificación penal específica, la lentitud de los procesos judiciales y la dificultad de eliminar el contenido de las plataformas digitales son obstáculos que enfrentan todas las víctimas de violencia digital en Argentina.

La investigación continúa y la sociedad espera que la Justicia actúe con celeridad. Mientras tanto, las alumnas del Colegio Modelo Lomas siguen esperando que alguien les devuelva algo que no se puede recuperar: la tranquilidad de saber que su imagen les pertenece.