La Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos fijó para el miércoles 23 de septiembre la audiencia en la que analizará el recurso de impugnación extraordinaria presentado por la defensa de Juan Ruiz Orrico contra la condena de 5 años y 8 meses de prisión efectiva por el siniestro vial en el que murieron cuatro jóvenes trabajadores de Basavilbaso.
La Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) fijó fecha de audiencia para el próximo miércoles 23 para analizar el recurso de impugnación extraordinaria presentado por los defensores de Juan Ruiz Orrico —Leopoldo Lambruschini y Félix Pérez— contra la sentencia de la Sala II de la Cámara de Casación Penal de Concordia, que no había hecho lugar al recurso de casación. El 27 de julio último, Casación concedió la impugnación extraordinaria ante la Sala Penal del STJ al extitular del Instituto Portuario, condenado a 5 años 8 meses de cárcel luego de provocar la muerte de cuatro jóvenes en la ruta 39, en jurisdicción del departamento Uruguay, el 20 de junio de 2024, mientras conducía alcoholizado un vehículo oficial.
El hecho
Ruiz Orrico manejaba alcoholizado un vehículo oficial, un VW Passat, se cruzó imprudentemente de carril y embistió de frente al Chevrolet Corsa en el que viajaban cuatro jóvenes trabajadores oriundos de Basavilbaso, que se dirigían a su trabajo en el Frigorífico Fadel, de Pronunciamiento. Ocurrió a las 4:30 de la madrugada del 20 de junio de 2024, en la ruta provincial N° 39, a la altura del kilómetro 123, entre las localidades de Caseros y Herrera. Ruiz Orrico conducía con 1,59 gramos de alcohol por litro de sangre. Brian y Lucas Izaguirre, de 32 y 26 años; Leandro Almada, de 33; y Axel Rossi, de 23, murieron en el acto.
La condena
El 9 de marzo de 2026, el Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay rechazó los atenuantes y le aplicó 5 años y 8 meses de cárcel de cumplimiento efectivo al encontrarlo autor material y responsable del delito de homicidio culposo agravado por el nivel de alcoholemia y por la cantidad de víctimas. El juez Darío Crespo no hizo lugar al pedido del fiscal Eduardo Santo, que reclamó 5 años de cárcel, y estuvo más cerca del planteo de la querella, que solicitó 6 años.
«La pena no puede ser reducida al punto de que la sanción no se tome en serio en la comunidad», planteó el juez Crespo. Ruiz Orrico no irá de inmediato a la cárcel, sino que terminará en prisión cuando la condena quede firme. A la pena de prisión se le suma la inhabilitación especial por 9 años para conducir vehículos automotores.
El tribunal que dictó la sentencia debió intervenir ante la excusación de todos los jueces locales por su relación de amistad con la esposa de Orrico, la vocal de la Cámara de Casación Penal de Concordia, María Evangelina Bruzzo. Tampoco la Cámara de Casación pudo actuar: Bruzzo, María del Luján Giorgio y Gustavo Perroud se excusaron. En su lugar intervinieron tres vocales del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concordia: Pablo Garrera Allende, Clara Mondragón Pafundi y Germán Darío César Dri.
El proceso judicial
A comienzos de julio de 2026, la Cámara de Casación Penal de Concordia confirmó la condena a Juan Enrique Luis Orrico, extitular del Instituto Portuario de Entre Ríos, responsable de las cuatro muertes. La defensa había intentado apartar al querellante Mario Arcusin, pero la Sala Penal del STJ, integrada por los vocales Daniel Carubia, Miguel Giorgio y Claudia Mizawak, declaró inadmisible el recurso extraordinario al sostener que no se demostraba la existencia de un agravio constitucional que justificara la intervención en esa instancia.
Los defensores de Ruiz Orrico acudieron entonces a la Sala Penal contra la sentencia dictada el 11 de agosto por la Cámara de Casación Penal, que había resuelto rechazar el recurso de casación contra la resolución de la vocal del Tribunal de Juicios y Apelaciones de Concepción del Uruguay, Melisa María Ríos, cuando en abril no había hecho lugar al pedido de apartamiento de la querella particular.
La posición de la defensa
La defensa de Orrico, en cabeza de los abogados Leopoldo Lambruschini y Félix Pérez, no discute la responsabilidad de su asistido en el hecho. «Esta defensa no desconoce ni discute que nuestro asistido tenga responsabilidad en el hecho que se le ha atribuido. Es precisamente por esta razón que no hemos cuestionado el requerimiento de elevación de la causa a juicio», planteó Lambruschini durante el debate. «Lo que sí tenemos que decir acá es nuestro desacuerdo —y que será el eje de nuestra intervención— no es sobre la existencia de responsabilidad, sino sobre su alcance, sobre el grado de reproche que jurídicamente corresponde hacerle al señor Ruiz Orrico».
La defensa sostiene que hay «múltiples circunstancias relevantes que han sido omitidas o infravaloradas por las acusaciones» y que solo podrán ser valoradas correctamente con la prueba producida en el debate. En los alegatos de clausura, solicitarán al tribunal «una respuesta racional y proporcionada, teniendo presente que el proceso penal supone un conflicto del imputado con el Estado, no es un conflicto intersubjetivo».
El reclamo de las víctimas
El querellante Mario Arcusin pidió «la aplicación del máximo de la pena de 6 años de cumplimiento efectivo». Leandro Rossati, querellante en representación de María de los Ángeles Benítez, madre de Axel Rossi, señaló: «El señor Orrico actuó con desdén. Lejos de una mera negligencia o imprudencia, quedará demostrado que el acusado obró de manera temeraria, rayando el dolo eventual. Ruiz Orrico conocía el peligro de su accionar y lo asumió. Ocupando un cargo público no tuvo en cuenta todas las consecuencias que podría aparejar su conducta. Y por eso corresponde solicitar el máximo de la pena».
El alegato de la Fiscalía
El fiscal Eduardo Santo, de la Unidad Fiscal de Uruguay, sostuvo en su alegato: «Vamos a demostrar que el día 20 de junio de 2024, alrededor de las 4:30, el ciudadano Juan Enrique Ruiz Orrico, conduciendo un vehículo marca Volkswagen, modelo Passat, dominio IYU 009, con un nivel de alcoholemia superior a un gramo por litro de sangre, dirigiéndose por ruta provincial N° 39, a la altura del kilómetro 123, entre las localidades de Caseros y Herrera, con sentido de circulación este-oeste, realizó una maniobra imprudente, invadiendo el carril contrario, impactando de frente con el vehículo marca Chevrolet, modelo Corsa, dominio DTD 845, el cual era conducido por Brian Izaguirre, teniendo como acompañantes a Leonardo Almada, Lucas Izaguirre y Axel Rossi, vehículo que se dirigía por la misma arteria, en dirección oeste-este, resultando como consecuencia directa del siniestro la muerte de los cuatro ocupantes del segundo vehículo».
Y agregó: «Este lamentable hecho no hubiera acaecido si Ruiz Orrico hubiera actuado de manera prudente. Ruiz Orrico sabía que había tomado alcohol; sabía que salir a la ruta, conduciendo un vehículo a esa hora normalmente y naturalmente genera un riesgo, pero también sabía que ese riesgo aumenta exponencialmente al haber ingerido alcohol. Pasa de un riesgo permitido a un riesgo prohibido. Aún así, Orrico decidió correr ese riesgo y finalmente ese riesgo se concretó. Así entonces, este hecho previsible y evitable acabó con la vida de cuatro jóvenes trabajadores, deportistas, padres de familia, hijos, que se dirigían a su lugar de trabajo, en un día feriado, 20 de junio, como todos los días».
El futuro procesal
En caso de que el dictamen del STJ resulte adverso a las pretensiones de la defensa, y que la sentencia adquiera firmeza definitiva, la última vía recursiva disponible para la representación del exfuncionario será acudir mediante recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
La audiencia del 23 de septiembre representa una nueva instancia de espera para los familiares de las víctimas, que desde el día del siniestro reclaman justicia y el cumplimiento efectivo de la condena. Lorena Dubini, madre de Lucas y Brian Izaguirre, difundió recientemente una carta en la que reafirmó su pedido: «Yo no pido venganza. Pido justicia. Pido que sus vidas tengan el valor que tuvieron para quienes los amamos. Pido que nadie olvide sus nombres. Lucas y Brian».






