sábado, julio 18, 2026

Casación le negó a CFK modificar las condiciones de su detención domiciliaria

La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal rechazó por mayoría el recurso extraordinario presentado por la defensa de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, que solicitaba flexibilizar las condiciones de su prisión domiciliaria. La exmandataria deberá continuar con las restricciones horarias, el régimen de visitas limitado y la tobillera electrónica que le impuso el Tribunal Oral Federal N°2.

El planteo de los abogados de la exmandataria buscaba dejar sin efecto tres pautas de su detención: la flexibilización del régimen de visitas, la remoción del dispositivo electrónico de control ambulatorio y la eliminación de las restricciones horarias para acceder a la terraza común del edificio donde cumple la pena. Argumentaron que esas condiciones vulneraban los principios constitucionales de legalidad, igualdad y proporcionalidad, y afectaban su derecho a la intimidad.

Los camaristas Gustavo Hornos y Diego Barroetaveña conformaron la mayoría que consideró inadmisible el pedido. Hornos sostuvo que la presentación no se dirigía contra una sentencia definitiva ni demostraba un perjuicio de imposible reparación posterior. Sobre la tobillera electrónica, recordó que su uso es la regla general prevista por la Ley de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad y diferenció ese mecanismo de la custodia policial que recibe la imputada por su condición de exjefa de Estado. Barroetaveña adhirió al voto mayoritario al considerar que la defensa no logró acreditar una cuestión federal suficiente ni arbitrariedad en la resolución anterior.

El camarista Mariano Borinsky votó en disidencia. Sostuvo que las restricciones a las visitas carecen de sustento normativo específico, que la tobillera electrónica resulta redundante frente a la custodia policial permanente y que los límites horarios para el uso de la terraza no estaban razonablemente fundamentados en la causa. La expresidenta cumple una condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por administración fraudulenta en la causa Vialidad. Las condiciones de su detención contrastan con las que reciben condenados por delitos de lesa humanidad, frente a los cuales la misma Cámara ha mostrado una elasticidad que aquí está ausente. La decisión confirma el sesgo persecutorio de un tribunal que, tratándose de Cristina Kirchner, encuentra siempre un motivo para denegar.