El fiscal Gerardo Pollicita avanza en la investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el exjefe de Gabinete Manuel Adorni y prepara nuevas medidas de prueba tras analizar el escrito de 78 páginas con el que intentó justificar su patrimonio. Las contradicciones sobre sus inversiones en bitcoin, las transferencias recibidas mientras estaba fuera del país y el rol de su esposa Bettina Angeletti profundizan las sospechas.
El fiscal federal Gerardo Pollicita comenzó a analizar las respuestas que entregó el exjefe de Gabinete Manuel Adorni sobre su situación patrimonial y prepara nuevas medidas de prueba antes de una eventual indagatoria. Según informaron fuentes judiciales a la Agencia Noticias Argentinas, se espera que la Fiscalía solicite nuevas diligencias al juez federal Ariel Lijo a partir de este viernes, cuando termine de evaluar el caso. Pollicita revisará las versiones que el exfuncionario de Javier Milei dio en un escrito el pasado lunes, las cuales según su abogado defensor Matías Ledesma dan por probadas las 20 dudas de la Justicia, y luego emitirá medidas para corroborarlas.
En su explicación, Adorni negó las acusaciones de presunto enriquecimiento ilícito y aseguró que su evolución patrimonial desde que ingresó a la función pública en diciembre de 2023 hasta su salida en junio de este año «encuentra sustento razonable y verificable». Uno de los puntos marcados por Pollicita en el requerimiento apuntaba a la diferencia de más de $43 millones entre sus ingresos y sus gastos conjuntos con su esposa Bettina Angeletti. La defensa del exfuncionario remarcó que es una «brecha residual» y no una «desproporción manifiesta».
Sin embargo, el foco principal está en sus operaciones con criptomonedas, las cuales utilizó para justificar los casi US$ 600.000 en efectivo que no había declarado anteriormente y varios de los gastos por su nivel de vida.
Las contradicciones sobre las criptomonedas
Adorni dijo que hizo inversiones «fuertes» en bitcoin entre 2014 y 2018, año en que fueron liquidadas mediante ocho billeteras, antes de su ingreso a la función pública. Según su versión, las compras se hicieron de forma personal y presencial en lugares públicos y que los mantuvo fuera del sistema bancario para resguardarse de la situación política de ese momento.
Sin embargo, aparecieron posibles contradicciones ya que en charlas que dio en 2020 y 2022 dijo no tener mucho conocimiento del mundo cripto ni haber hecho inversiones. En una videoconferencia sobre actualidad y criptomonedas para la billetera virtual Lemon el 19 de octubre de 2020, el exjefe de Gabinete contó una anécdota ocurrida presuntamente cinco años antes, en 2015. «Entro a dar una clase de finanzas públicas y veo a un pibe con otros dos a su alrededor con una notebook, como muy atentos y les digo: ‘¿Che, qué estás haciendo?’. ‘Compré Bitcoin’. Yo no estaba muy metido en el tema. Y le digo: ‘¿Y qué estás haciendo? Porque la verdad que no entendía'», dijo en esa charla. En ese momento, contó que los alumnos seguían el crecimiento en ese momento, y debatían si «el bitcoin efectivamente los iba a hacer perder todos los ahorros o no». «Terminó la cursada y terminaron ganando, no sé, el 10 %. Pero ya desde hace cinco años yo me empecé a topar cuando no había la facilidad que hay hoy para operar, porque hace cinco años no estaban todas las aplicaciones que hay hoy», comentó.
A esto se suman declaraciones que dio el 21 de octubre de 2022 en otra conversación por videollamada con el economista Miguel Boggiano, donde dijo: «A mí lo que me parece de bitcoin es que me gustaría probarlo cuando no haya demanda del otro lado, un día que alguien tenga para vender y no haya nadie del otro lado que quiera comprar». «Las criptomonedas… No sé si tomarlo como una inversión, pero porque yo tengo metido en la cabeza las stablecoins, pero quien lo quiera ver como una inversión me parece bien», agregó.
La transferencia desde Chile
Otra contradicción que se suma es la forma en la que adquirió los bitcoins. En su presentación reciente ante la Justicia, aseguró que los compró de forma personal a otros vendedores. Pero especialistas mostraron también inconsistencias en este relato. El 15 de abril de 2017, una de las ocho direcciones de bitcoin que Adorni atribuye a su capital recibió cerca de 1,1 bitcoin. Según el especialista Martín Romeo, uno de los querellantes en la causa $LIBRA, ese mismo día Adorni publicó un tuit en el que decía: «Estoy por Chile…». «¿Se puede recibir bitcoin estando en Chile? Sí. Con el celular. Con una clave. Con un tercero. Lo que no cierra, si uno toma en serio su propia declaración, es el cuento del encuentro personal en el país para esa operación. No hay forma de estar en Chile y, a la vez, juntarse en Buenos Aires a las dos de la mañana un sábado a pasar plata», explicó Romeo. Además, el especialista señaló que en «al menos dos de las ocho direcciones» presentadas por Adorni «hay funding etiquetado desde Bittrex, un exchange». «Una casa de cambio no es un tipo con un maletín en un estacionamiento. Es una plataforma, con una cuenta, con un nombre de usuario y con datos de su titular», agregó.
El rol de Bettina Angeletti
La esposa de Adorni, Bettina Angeletti, también quedó bajo la lupa de la investigación. El análisis de la Fiscalía incorporó su situación económica para evaluar el patrimonio familiar. Durante el período investigado, el matrimonio tuvo ingresos comprobados por $229.752.283, mientras que los gastos registrados alcanzaron los $272.820.832, lo que arroja una diferencia de más de 43millonesqueladefensaatribuyeauna»brecharesidual».[reference:7]SeguˊnelescritopresentadoporAdorni,US 20.000 del total de dólares que no habían sido declarados previamente «fueron abonados en efectivo bajo custodia de Bettina Angeletti». La esposa del exfuncionario reorientó su perfil profesional en medio de las causas judiciales que salpicaron al patrimonio familiar.
El foco en las billeteras virtuales
Uno de los puntos que deberá determinar la investigación es quién controlaba efectivamente las ocho billeteras virtuales por las que circularon aproximadamente US$ 591.000 en criptomonedas. Adorni las presentó como propias, aunque no figuran registradas a su nombre. La defensa sostiene que se trata de billeteras de autocustodia y que el hecho de que Adorni posea las claves privadas demuestra que tiene el control sobre ellas. En el escrito presentado ante la Justicia, su abogado afirmó: «La sola tenencia de la clave privada hace a la titularidad de la billetera». Sin embargo, la Fiscalía busca establecer algo diferente: no solamente quién puede acceder actualmente a esos fondos, sino quién tenía el dominio de las billeteras en el momento en que se realizaron las operaciones que Adorni utiliza para explicar el origen de su patrimonio. El acta notarial presentada por la defensa fue realizada en septiembre de 2026 y acredita el acceso actual, pero no necesariamente quién las controlaba años atrás.
La Fiscalía ya había ordenado en julio pasado a las plataformas Binance y Lemon Cash que informaran en un plazo de 72 horas sobre los movimientos en las cuentas del exfuncionario, tanto en moneda nacional y extranjera como en activos virtuales. También se investigan transferencias en billeteras virtuales vinculadas al jefe de Gabinete por cifras de entre 30.000 y 50.000 dólares, y del domicilio se habrían retirado servidores y un rack para minería de criptomonedas.
Las posibles consecuencias legales
Si el fiscal Pollicita considera que la justificación basada en «billeteras virtuales informales» carece de sustento legal, el expediente avanzará hacia un pedido de indagatoria ante el juez Ariel Lijo por el delito de enriquecimiento ilícito. El procedimiento en las investigaciones por enriquecimiento ilícito contempla un paso previo en el que el imputado presenta una justificación de su patrimonio, que es lo que Adorni hizo el lunes con su escrito de 78 páginas. Si la Justicia considera que esa justificación no es suficiente, el siguiente paso es la indagatoria.
El patrimonio declarado por Adorni ante la Oficina Anticorrupción asciende a $944.575.052 al cierre de 2025, frente a los $662.646.891 que había informado al inicio del período, lo que representa un incremento de casi $282 millones en un año. La causa también investiga la compra de una casa en el country Indio Cuá, un departamento en Caballito y múltiples viajes y remodelaciones que, según la Fiscalía, no guardan relación con los ingresos declarados por el matrimonio durante la gestión de Adorni en la Jefatura de Gabinete.






