El ex jefe de Gabinete debe responder al fiscal Pollicita sobre las severas inconsistencias en sus declaraciones juradas. La Justicia investiga millonarias diferencias entre sus ingresos lícitos y gastos.
La situación judicial del ex jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, entra en una semana de definiciones cruciales e ineludibles. En los próximos días se vence inexorablemente el nuevo plazo legal otorgado por la Justicia para que el exfuncionario presente la documentación probatoria y responda el exhaustivo requerimiento formal solicitado por el fiscal federal Gerardo Pollicita. El objetivo central de esta intimación es que Adorni logre despejar de manera fehaciente las profundas dudas y sospechas que recaen sobre la vertiginosa evolución de su patrimonio personal y familiar.
Fuentes con acceso directo al expediente judicial informaron a la Agencia Noticias Argentinas que el ex vocero presidencial tiene tiempo hasta el próximo martes para entregar sus descargos. Inicialmente, la fiscalía le había otorgado un margen de dos semanas, cuyo vencimiento original operó el pasado 25 de agosto. Si bien el plazo actual es perentorio, los investigadores no descartan que la defensa técnica presente un nuevo recurso solicitando una prórroga adicional por otros quince días para terminar de reunir la compleja documentación contable.
La investigación que lidera el fiscal Pollicita busca determinar y justificar el exponencial incremento patrimonial que registró Adorni desde su ingreso a la función pública nacional, en diciembre de 2023, hasta su precipitada salida del Gobierno en junio de este año. En el marco de esta misma causa, la Justicia también investiga en paralelo el patrimonio de su esposa, Bettina Angeletti, analizando los movimientos financieros de la sociedad conyugal. Las advertencias de los tribunales son claras: si las explicaciones brindadas por escrito no resultan suficientes, el exfuncionario podría ser formalmente citado a prestar declaración indagatoria.
Los números que maneja la fiscalía son contundentes y reflejan un severo desfasaje económico. Durante los meses que duró su gestión gubernamental, el ingreso de dinero lícito y comprobado del matrimonio ascendió a 229,7 millones de pesos. Sin embargo, los gastos informados en el mismo período alcanzaron los 272,8 millones de pesos, arrojando un rojo que supera los 43 millones de pesos. A esta inconsistencia se le suma un monto aún más alarmante en moneda extranjera: se detectaron movimientos por 402.578 dólares relacionados con la compra de inmuebles, costosas refacciones y mobiliario que, según el fiscal, «no encuentran correlato en los ingresos comprobados».
Para esclarecer este panorama, la fiscalía elaboró un cuestionario de veinte puntos. Entre los requerimientos urgentes, la Justicia exige conocer el origen de los dólares estadounidenses en efectivo declarados en el país y pide acreditaciones certeras sobre supuestos préstamos atribuidos a sus familiares Silvia Pais y Norma Zuccolo. Asimismo, se indaga sobre la procedencia de los fondos utilizados para la adquisición de un vehículo Jeep y la compra del lote 380 en el exclusivo Country Indio Cuá.
El foco también está puesto en la remodelación integral de esa vivienda, investigando el pago de 245.000 dólares en efectivo al contratista Matías Tabar, y fondos abonados a este proveedor por muebles de otro inmueble en la calle Miró al 550. La lista de interrogantes abarca además el origen del dinero empleado para viajes al exterior, alquileres temporarios, expensas y cuotas escolares, y exige explicar la reiterada utilización de terceros para adquirir bienes.
Además de estas inconsistencias de alto perfil adquisitivo, el fiscal intimó a Adorni a brindar un reporte detallado respecto de veinte comprobantes informados ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) por más de 6 millones de pesos. A su vez, deberá justificar una facturación emitida por una concesionaria automotor, pagos de honorarios notariales y argumentar por qué diversas personas de su entorno registran fuertes consumos como usuarios adicionales de sus tarjetas de crédito personales. Todo esto forma parte del complejo rompecabezas financiero que Adorni debe resolver.







