El BRICS, integrado actualmente por 11 países y con una población cercana a la mitad del total mundial, amplió su presencia en el Sur Global y consolidó su peso económico, financiero y político, mientras incorpora nuevos países socios y plantea una mayor participación de las economías emergentes en la gobernanza internacional.
El grupo fue creado a partir de Brasil, Rusia, India y China, países que comenzaron a coordinar posiciones en 2006 al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas. La primera cumbre a gran escala se realizó en 2009, en la ciudad rusa de Ekaterimburgo. En 2011, con la incorporación de Sudáfrica, la agrupación pasó a denominarse BRICS.
El nombre original, BRIC, había sido utilizado en 2001 por Jim O’Neill, analista de Goldman Sachs, para referirse al potencial económico de Brasil, Rusia, India y China y a la posibilidad de que aumentaran significativamente su participación en el PIB mundial.
Una expansión que amplió el alcance del bloque
El BRICS está compuesto actualmente por Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Irán, Etiopía, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita e Indonesia. La expansión se produjo a partir de las decisiones adoptadas en la cumbre de Johannesburgo de 2023 y de posteriores incorporaciones.
En esa misma cumbre, la Argentina había recibido una invitación para incorporarse al grupo, pero el gobierno de Javier Milei decidió posteriormente rechazarla.
A esta ampliación se sumó una nueva categoría de países socios, creada durante la cumbre celebrada en Kazán en 2024. Durante 2025, Bielorrusia, Bolivia, Cuba, Kazajstán, Malasia, Nigeria, Uzbekistán, Tailandia y Uganda obtuvieron ese estatus.
La incorporación de nuevos miembros y socios amplió la presencia geográfica del BRICS y reforzó su representación entre países del denominado Sur Global.
Un bloque con peso económico y energético
Los países del BRICS ocupan más de un tercio de la superficie del planeta y reúnen alrededor del 49,5 % de la población mundial. Según los datos citados por el grupo, su participación en el PIB mundial ronda el 40 %, por encima del 30 % correspondiente al G7. Además, representa aproximadamente el 26 % del comercio mundial.
Algunas proyecciones citadas por Bloomberg estiman que la participación del BRICS en el PIB mundial podría alcanzar el 45 % para 2040, mientras que la del G7 descendería hasta el 20 %.
El bloque también reúne a importantes productores, exportadores e importadores de energía. Entre sus miembros se encuentran Rusia, Irán y Emiratos Árabes Unidos, considerados grandes potencias en materia de reservas y exportaciones energéticas, junto con China e India, que figuran entre los principales importadores.
Cooperación y construcción de un orden multipolar
Desde su primera cumbre, el BRICS plantea como objetivo desarrollar una cooperación basada en el diálogo y en la defensa de los intereses comunes de los mercados emergentes y los países en desarrollo.
Entre sus principales orientaciones se encuentra la promoción de un mundo multipolar, el fortalecimiento de la seguridad y la estabilidad internacional y la defensa de los principios del derecho internacional. El grupo también sostiene la importancia de un papel central de las Naciones Unidas y rechaza las medidas coercitivas unilaterales.
Las decisiones se adoptan por consenso y las principales actividades se concentran en las cumbres anuales, cuya sede corresponde al país que ejerce la presidencia del grupo.
Nuevas prioridades: finanzas, salud e inteligencia artificial
Durante la 17.ª Cumbre del BRICS, celebrada el 6 de julio de 2025 en Río de Janeiro, los países miembros reafirmaron su compromiso con el multilateralismo, el derecho internacional y la construcción de un orden global considerado más equitativo.
En materia financiera, los 11 países plantearon la necesidad de aumentar las cuotas del Fondo Monetario Internacional y ampliar la participación del Banco Mundial en favor de los países emergentes y en desarrollo.
La salud también ocupó un lugar central en la agenda. Los miembros destacaron la interconexión de los desafíos sanitarios y sus efectos transfronterizos, además de reafirmar la necesidad de fortalecer la cooperación y la solidaridad internacionales.
La inteligencia artificial adquirió asimismo un papel destacado en la agenda del bloque. El BRICS planteó la necesidad de desarrollar una gobernanza global de esta tecnología que permita aprovechar sus oportunidades económicas y de desarrollo, al tiempo que reduzca sus riesgos y contemple las necesidades de los distintos países.
El Nuevo Banco de Desarrollo
Uno de los principales mecanismos de cooperación financiera del BRICS es el Nuevo Banco de Desarrollo, creado en 2014 con un capital estatutario de 100.000 millones de dólares.
La institución financia proyectos de infraestructura y desarrollo sostenible destinados a promover el crecimiento económico y mejorar las condiciones de vida en los países miembros. El banco también suele otorgar financiamiento en moneda local. Esta modalidad ha sido señalada por analistas como un factor que, a largo plazo, podría contribuir a reducir la dependencia del dólar estadounidense en determinadas operaciones financieras internacionales.
Con su expansión territorial, económica y política, el BRICS se consolidó como uno de los principales espacios de coordinación entre economías emergentes y países del Sur Global. Su crecimiento y sus nuevas áreas de cooperación reflejan el intento del bloque de aumentar su influencia en la economía y en la gobernanza internacional.






