Fabio Santana fue el artista elegido por la AFA para entonar las estrofas nacionales en el último partido del capitán argentino. El excombatiente destacó la emoción y el valor simbólico de este homenaje patriótico.
La despedida definitiva de Lionel Messi de la Selección Argentina, programada para la noche de este martes frente al combinado de Benín en un estadio Monumental repleto, promete ser una velada cargada de emociones superlativas. A la inmensa carga histórica que representa el último partido oficial del capitán albiceleste, se le sumará un homenaje de profundo patriotismo en la antesala del encuentro: Fabio Santana, excombatiente de la guerra de las Islas Malvinas, fue el artista seleccionado institucionalmente para entonar las estrofas del Himno Nacional Argentino ante las más de ochenta y seis mil personas presentes.
La noticia tomó por sorpresa al propio protagonista, quien no pudo ocultar su profunda conmoción al relatar cómo se gestó la convocatoria. En declaraciones periodísticas brindadas a la Radio 750, Santana reveló que la confirmación oficial llegó a través de una comunicación telefónica directa con la máxima autoridad del fútbol nacional. “Es la quinta vez que canto el himno con la selección, pero esta vez con una cosa muy especial. Hace tres días me llamó ‘Chiqui’ Tapia y me dijo que el elegido había sido yo. Así que imagínate la emoción. Hace tres días que estoy llorando. Estoy grande, así que tengo la lágrima fácil”, confesó el veterano, visiblemente movilizado por la magnitud del evento.
Para el excombatiente, el marco de este encuentro amistoso trasciende lo estrictamente deportivo. Considera que participar de manera activa en la despedida de quien califica sin miramientos como el «jugador más grande de la historia» representa un hito irrepetible en su trayectoria. Sobre la figura de Messi, el cantante destacó su característica humildad y adelantó su firme deseo de poder cruzar unas palabras con él en la zona de vestuarios. “Yo soy muy especial. Hasta ahora nunca me acerqué a Messi. Hoy seguramente va a ser especial y voy a intentarlo. Es muy perfil bajo. La verdad, un tipazo”, aseguró.
Sin embargo, Santana subraya que su voz en el centro del campo de juego no será únicamente suya. Para él, esta presentación constituye un acto de reivindicación colectiva y de memoria viva que excede su figura individual. “Canto con los 15.000 que fuimos a Malvinas, canto con los héroes que quedaron allá y con la gente que murió en la posguerra”, expresó con firmeza. La causa Malvinas, según sus propias palabras, actúa como el verdadero motor de su vida, impulsándolo a llevar el mensaje innegociable de soberanía a cada escenario que pisa.
El reconocimiento actual que gozan los excombatientes contrasta rotundamente con las duras experiencias vividas durante los primeros años posteriores al conflicto bélico del Atlántico Sur. Santana recordó los sinsabores de aquella época compleja, caracterizada por la incomprensión social y la falta de contención estructural. “Trato de ponerme en una posición que no es facilista, porque la gente no sabía cómo tratarnos, ni nosotros tampoco sabíamos qué hacer. Para los milicos éramos civiles y para los civiles éramos milicos, y era muy difícil ser veterano de guerra cuando volvimos”, reflexionó.
Afortunadamente, ese paradigma ha cambiado de forma radical con el paso de las décadas. Hoy, el excombatiente asegura que la sociedad les retribuye el sacrificio con un cariño incondicional, al que describe como una verdadera «panacea». En ese sentido, valoró profundamente la inmensa plataforma de visibilidad que le otorgan hoy la Asociación del Fútbol Argentino y el propio plantel campeón del mundo. “Malvinas me dio la posibilidad de que me quieran 46 millones de argentinos. Estoy muy feliz y de alguna manera esto es devolverle a la causa lo que se merece”, concluyó emocionado. La unión del máximo ídolo deportivo con la memoria de los héroes nacionales promete convertir la ceremonia protocolar en uno de los momentos más conmovedores de la historia del fútbol argentino.

