martes, octubre 13, 2026

Valentín Yankelevich denunció a su padre por violencia familiar

El hijo de Romina Yan reveló los maltratos físicos y psicológicos que sufrió por parte de Darío Giordano tras la muerte de su madre. Su padre, mediante un extenso comunicado, desmintió categóricamente las acusaciones.

A más de una década del fallecimiento de Romina Yan, un fuerte conflicto familiar tomó estado público tras las recientes e impactantes declaraciones de Valentín Yankelevich. El joven de 23 años, actualmente piloto de Turismo Carretera, rompió el silencio mediático para denunciar graves episodios de violencia física y psicológica ejercidos por su padre biológico, Darío Giordano, durante su infancia. Según el crudo relato, el calvario habría comenzado tras la repentina pérdida de la actriz en septiembre de 2010.

En una desgarradora entrevista, Valentín describió la convivencia paterna como «un infierno». Relató que los maltratos, que incluían encierros prolongados, tirones de pelo, golpes y humillaciones con la comida, afectaron tanto a él como a su hermano mayor, Franco. La situación llegó a tal extremo de vulnerabilidad que, a los 12 años, logró confiar en su abuelo materno, el reconocido productor Gustavo Yankelevich, quien intervino rápidamente. Tras judicializar el conflicto, Gustavo obtuvo la custodia legal de Valentín y Franco, retirándolos definitivamente de ese hogar, mientras que la hija menor, Azul, continuó conviviendo con su padre. El joven aclaró que decidió callar durante muchos años para proteger precisamente la integridad emocional y física de su pequeña hermana.

La repercusión de las declaraciones fue inmediata y generó un fuerte respaldo en el entorno artístico y familiar. Gustavo Yankelevich utilizó sus redes sociales para manifestar su orgullo y admiración por la fortaleza de sus nietos, recibiendo muestras de apoyo de diversas celebridades, entre ellas el actor Nicolás Vázquez. Además, en posteriores declaraciones televisivas, el histórico productor confirmó que fue su exmujer, Cris Morena, la primera en advertir señales de alarma sobre el bienestar de los niños.

Ante la gravedad de las acusaciones, Darío Giordano decidió responder emitiendo un extenso y detallado comunicado de prensa. En su descargo público, el padre de los jóvenes rechazó de plano las acusaciones de violencia. Recordó que la repentina viudez a los 36 años lo enfrentó al enorme y doloroso desafío de criar en soledad a tres niños, pero fue contundente al asegurar que jamás existieron agresiones. Argumentó además que la Justicia lo sobreseyó definitivamente en 2018 respecto a estas mismas denuncias.

Giordano cuestionó con dureza el relato instalado, señalando que si el hogar hubiera sido verdaderamente un entorno violento y peligroso, resulta incomprensible que la Justicia y la familia materna hubieran permitido que la pequeña Azul, de apenas siete años en aquel entonces, permaneciera conviviendo con él. Finalmente, remarcó que no iniciará una guerra mediática contra su hijo Valentín, a quien reiteró su profundo amor, expresando su deseo de que algún día puedan resolver estas insalvables diferencias en la más estricta intimidad familiar.