lunes, julio 20, 2026

Sin Messi, sin festejos y sin feriado: el Gobierno intentó armar un recibimiento triunfal, pero los jugadores lo dejaron pagando

El anunciado feriado nacional quedó descartado y la recepción masiva se redujo a un acto protocolar en Ezeiza, luego de que la AFA le comunicara al Gobierno que los jugadores no tienen ánimo para festejos. La Casa Rosada amaneció vallada y con un operativo de seguridad que ya no tiene a quién contener.

La administración de Javier Milei se vio obligada a revisar los planes de recibimiento a la Selección Argentina tras la final del Mundial 2026, luego de que la Asociación del Fútbol Argentino notificara al entorno de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, que el plantel no está de ánimo para un gran despliegue.

“Los jugadores tomaron esa determinación por la derrota. No vamos a organizar ningún festejo y la idea del feriado ya quedó descartada”, aclararon fuentes oficiales.

La postal de la mañana fue elocuente: la Casa Rosada cercada por un intenso vallado de seguridad y con cortes en las calles aledañas, en previsión de una celebración que nunca llegó. Fuentes del Ministerio de Seguridad porteño revelaron a este medio que mantendrán la restricción vehicular hasta el mediodía, horario en el que se reunirán con autoridades nacionales para definir cómo desactivar el dispositivo sin que el papelón sea aún mayor.

La AFA confirmó que Lionel Messi y Rodrigo De Paul no regresarán al país, sino que viajarán directamente a sus clubes. El resto de la delegación aterrizará esta noche en Ezeiza en un vuelo de Aerolíneas Argentinas. En principio, los jugadores se trasladarán al predio de la AFA, compartirán una cena y luego se dispersarán.

La recepción prevista es estrictamente protocolar, con una guardia de Granaderos y sin la presencia de ningún miembro del Poder Ejecutivo. “No va a haber nadie del Ejecutivo porque la idea del Presidente siempre fue no politizar”, argumentaron desde Balcarce 50, aunque la explicación contrasta con el anuncio presidencial que condicionó el feriado a la voluntad del plantel.

Horas después de la derrota por 1 a 0 ante España, Milei había escrito en su cuenta de X: “Dada la inquietud sobre los festejos por el logro alcanzado por la Selección Argentina, comunico a la población que, en función de lo que decidan los Jugadores y el Cuerpo Técnico respecto al día para celebrar, el mismo será declarado feriado nacional”.

El presidente también había detallado en declaraciones radiales seis alternativas de festejo transmitidas a la AFA, entre ellas la posibilidad de utilizar la Casa Rosada —vaciada de presencia política, incluida la suya— para que los jugadores saludaran desde el balcón. Nada de eso ocurrirá.

Mientras tanto, la Ciudad de Buenos Aires desplegó un operativo con 1.000 efectivos policiales —200 más que en la semifinal contra Inglaterra—, vallas, paneles fenólicos y un puesto médico de avanzada del SAME sobre Diagonal Norte. En la provincia de Buenos Aires, el Ministerio de Seguridad preparó un dispositivo preventivo con presencia en los 135 municipios, con foco en el conurbano, La Plata y Mar del Plata. Toda una infraestructura montada para una fiesta que los jugadores decidieron no darle al Gobierno.