La Policía provincial allanó cuatro viviendas de manera simultánea en el marco de una causa por venta de drogas. Secuestraron cocaína, marihuana, celulares y más de un millón de pesos.
En el marco de la incesante lucha contra la venta de drogas a menor escala en la provincia de Entre Ríos, las fuerzas de seguridad asestaron un nuevo golpe al crimen organizado local. Durante la tarde de este último lunes, efectivos especializados pertenecientes a la División Drogas Peligrosas de la Policía de Entre Ríos llevaron adelante un amplio y coordinado operativo en la ciudad de Concordia, el cual culminó con la detención de seis personas y el secuestro de una importante cantidad de estupefacientes y dinero en efectivo.
El despliegue de los uniformados se materializó a través de la ejecución simultánea de cuatro allanamientos, una estrategia táctica fundamental diseñada para evitar que los sospechosos pudieran alertarse entre sí y destruir posibles elementos probatorios antes de la irrupción policial. Las inspecciones se concentraron geográficamente en las inmediaciones de la intersección de las calles 25 de Mayo y 11 de Noviembre, una zona urbana que venía siendo objeto de discretas tareas de vigilancia y seguimiento por parte de los investigadores de civil para documentar los movimientos ilícitos.
De acuerdo a la información suministrada por fuentes judiciales y replicada por medios locales, los domicilios requisados estarían estrechamente vinculados a integrantes de la conocida familia Esteche. La profunda investigación penal preparatoria se encuentra bajo la órbita y la estricta conducción del fiscal Fabio Zabaleta, quien instruyó las diligencias en el marco de la Ley Provincial Nº 10.566. Esta normativa, plenamente vigente en el territorio entrerriano, faculta a la justicia ordinaria y a las fuerzas de seguridad provinciales a intervenir de manera directa en la persecución de la comercialización de estupefacientes a pequeña escala, un delito comúnmente denominado narcomenudeo.
El saldo del megaoperativo policial fue calificado como altamente positivo por las autoridades departamentales. En el lugar de los hechos, los agentes procedieron a la inmediata detención de seis individuos que se encontraban en el interior de los inmuebles allanados. Según se detalló en el parte oficial de la Jefatura Departamental, los aprehendidos son tres mujeres, de 18, 35 y 39 años, y tres hombres, cuyas edades son 18, 20 y 32 años. Todos ellos fueron trasladados a la alcaidía policial y puestos a entera disposición de la fiscalía interviniente, a la espera de ser citados para prestar declaración indagatoria en los próximos días.
Durante la exhaustiva requisa de las viviendas, el personal policial logró incautar una serie de elementos que resultan de vital interés para robustecer el expediente judicial. Entre lo secuestrado destacan diversos envoltorios que contenían dosis de cocaína y marihuana, fraccionadas y listas para su inminente comercialización al consumidor. Asimismo, se asestó un duro golpe a la estructura financiera de esta organización barrial al confiscar una suma total de 1.137.000 pesos en billetes de distinta denominación, dinero que se presume es producto directo e inmediato de la venta ilegal de sustancias ilícitas.
Para comprender la mecánica operativa de los sospechosos, también resultaron claves los elementos de corte y fraccionamiento hallados en el lugar. Los peritos secuestraron 177 recortes circulares de nylon y bolsas del mismo material, tijeras y un paquete de hojillas. Estos artículos son habitualmente utilizados en la jerga criminal para armar los pequeños envoltorios o «bochitas» en los que se distribuye la droga. Adicionalmente, se incautaron siete teléfonos celulares, dispositivos tecnológicos que serán sometidos a rigurosos peritajes informáticos para extraer mensajes, registros de llamadas y contactos que permitan desentrañar los nexos de los detenidos con proveedores de mayor envergadura.
Este tipo de procedimientos resulta fundamental para desarticular los denominados «kioscos» de droga, focos de conflicto que degradan el tejido social de los barrios y fomentan un aumento directo en los índices de inseguridad. Con las pruebas contundentes que fueron recolectadas en la escena, el Ministerio Público Fiscal cuenta ahora con un sólido material probatorio para avanzar hacia la formulación de cargos formales y solicitar la prisión preventiva de los principales implicados.








