La evaluación internacional de la OCDE reflejó un retroceso de los estudiantes locales en las tres áreas medidas. Casi el 80% de los alumnos no logra resolver problemas matemáticos básicos y seis de cada diez quedaron por debajo del umbral mínimo en Lectura y Ciencias.
Los resultados de las pruebas PISA 2025 encendieron una nueva alarma sobre el estado del sistema educativo nacional. Por primera vez en la serie comparable, Argentina experimentó una caída simultánea en el rendimiento de los jóvenes de 15 años dentro de las tres disciplinas centrales evaluadas por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE): Ciencias, Lectura y Matemática.
Los datos oficiales marcan un retroceso sostenido frente a la última medición de 2022. El país obtuvo 393 puntos en Ciencias (una baja de 13 puntos), 389 en Lectura (12 puntos menos) y 367 en Matemática (una caída de 11 puntos, marcando el peor registro del país en la historia de la prueba). Si bien el informe advierte sobre un deterioro general de los aprendizajes a escala global, en el caso argentino la gravedad radica en que este descenso se produce desde niveles de base que ya eran bajos.
Matemática, el área más crítica
El desglose por niveles de desempeño evidencia la profundidad de la crisis de aprendizaje. En Matemática, el 76% de los alumnos argentinos no alcanzó el nivel 2, considerado por PISA como el umbral básico para resolver operaciones y razonamientos sencillos. En tanto, en Lectura y Ciencias, cerca del 60% de los evaluados tampoco logró superar las tareas mínimas exigidas. En el otro extremo, apenas un 1,2% de los estudiantes logró alcanzar los niveles más altos de desempeño en al menos una materia, una cifra marginal frente al 11,9% de la OCDE.
El escenario regional y el clima áulico
Al analizar el mapa latinoamericano, Argentina quedó relegada a la mitad inferior de la tabla. El país se ubicó en el octavo lugar en las tres asignaturas, por detrás de naciones como Chile, Uruguay, Costa Rica, México, Colombia, Brasil y Perú. De hecho, en Matemática, Argentina registró la caída más abrupta de toda la región.
Más allá del ámbito estrictamente académico, los cuestionarios complementarios de PISA expusieron un complejo panorama respecto al clima escolar. El 55% de los estudiantes argentinos admitió que sus compañeros se distraen constantemente con dispositivos electrónicos, una cifra que prácticamente duplica el promedio internacional del 28%. Además, un 58% señaló que el ruido y el desorden interrumpen sus clases habitualmente. Como principal contrapartida positiva de cara al Día del Maestro, los adolescentes valoraron enormemente la labor en las aulas: casi el 80% aseguró que sus docentes demuestran un interés genuino por su aprendizaje y brindan ayuda extra cuando es necesaria.

