viernes, septiembre 11, 2026

Milei suspendió su viaje a Londres por la tensión con Malvinas

El presidente Javier Milei canceló su viaje a Londres previsto para fines de octubre, donde iba a dar una charla en la Universidad de Oxford y reunirse con empresarios, en medio de la escalada diplomática con el Reino Unido por las Islas Malvinas.

El presidente Javier Milei suspendió el viaje que tenía previsto realizar a Gran Bretaña a fines de octubre, en medio de la tensión diplomática que generó su decisión de avanzar con sanciones a empresas y personas físicas que operen en la explotación de los recursos naturales en las Islas Malvinas. Así lo confirmaron fuentes oficiales, que se excusaron de ofrecer los motivos de la decisión, pese a que pocas horas antes había sido confirmada.

Desde hace varios meses, el jefe de Estado estaba programando una visita a Londres en la tercera semana de octubre con el objetivo de ofrecer una charla en la Universidad de Oxford y mantener una agenda de reuniones con empresarios. La idea original del Gobierno era armar un «Argentina Week» o «Londres Week», un foro de inversiones similar al que se realizó en marzo en Nueva York. Sin embargo, dado el nuevo escenario desde que el presidente anunció una serie de medidas para impedir el avance del proyecto petrolero Sea Lion, la Casa Rosada decidió dar marcha atrás con todo lo planeado.

Hasta último momento, Milei intentó sostener el viaje, porque era un deseo personal presentarse en Oxford, pero las condiciones cambiaron de forma sustantiva y no había margen para concretar la visita. La intención del mandatario pasaba por pisar suelo inglés para encabezar un foro de inversiones a gran escala y convertirse en el primer presidente argentino desde Carlos Menem, en 1998, en aterrizar en el país europeo.

El punto de inflexión

El cambio de agenda estuvo atado a la cuestión Malvinas y a la improvisación de las últimas semanas. La agenda Malvinas no estaba en el radar del Gobierno hasta que la selección argentina de fútbol, en el último mundial, desplegó una bandera con la leyenda «Las Malvinas son Argentinas» tras vencer a Inglaterra en las semifinales del torneo. Ese fue el punto de inflexión que cambió el panorama por completo, sumado a que la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, apoyó la decisión de la organización de que el público no pudiera llevar inscripciones sobre el archipiélago nacional en disputa.

En paralelo, el oficialismo fracasó en su afán de aprobar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado, una iniciativa que tenía un polémico artículo que permitía la compra de tierras sin límites por parte de extranjeros. El canciller Pablo Quirno, para defender el texto, mencionó que un extranjero «si quería» podía comprarse un pueblo, una frase que fomentó el malestar en la sociedad y sirvió para que el tema Malvinas y la defensa de las tierras nacionales continuaran en boga.

Pese a esas señales por parte de la sociedad, que se movilizó al Congreso para rechazar la ley, Milei siempre mantuvo viva la posibilidad de viajar a Inglaterra. De hecho, su entorno se encargó de difundir que la travesía estaba en pie y, en las últimas horas, una parte del oficialismo confirmó que iba a viajar a fines de octubre para dar una charla en Oxford.

La escalada diplomática

La suspensión del viaje se produce en un contexto de renovada tensión diplomática. Durante una cadena nacional, Milei ratificó la posición argentina sobre el archipiélago y anunció una serie de medidas contra el proyecto hidrocarburífero offshore Sea Lion, impulsado por las empresas Navitas Petroleum, de origen israelí, y Rockhopper Exploration, de origen británico. «El proyecto Sea Lion implica algo especialmente grave que no había sucedido nunca: la extracción de un recurso no renovable que pertenece a los argentinos», afirmó el Presidente.

El Gobierno argentino realizó nuevas denuncias penales sobre empresas y directores por presuntas violaciones a la ley 26.569, que sanciona a compañías que actúen en Malvinas sin la autorización correspondiente. Ya son más de medio centenar los apuntados por el Gobierno. «Desde el anuncio en cadena nacional ya abrimos procesos sancionatorios contra 60 empresas y personas que operan directa o indirectamente en la cuenca Malvinas sin nuestra autorización», afirmó Milei.

Al momento, no existen contactos diplomáticos directos entre Argentina y el Reino Unido y solo ha habido declaraciones unidireccionales. Argentina anunció las sanciones a las empresas y una serie de medidas complementarias, mientras que desde Gran Bretaña se defendió el principio de «autodeterminación de los pueblos» y se prometió defender la posesión de las islas. Al comparecer ante la Cámara de los Comunes en Londres, el primer ministro Andy Burnham aseguró que será «implacable» en la defensa de los derechos de los habitantes de Malvinas a ser británicos.

Las expectativas truncadas

La eventual visita a Londres había generado expectativas dentro del entorno presidencial. El año pasado, Milei recibió en Casa Rosada al ex primer ministro británico Boris Johnson, quien presentó su libro y, según trascendió, habría ofrecido gestionar un encuentro con Mick Jagger, líder de The Rolling Stones, durante una futura visita del mandatario argentino al Reino Unido. El propio Milei había manifestado su interés en conocer al músico británico y desde el entorno presidencial habían señalado que Johnson podía colaborar para concretar esa reunión.

Sin embargo, la agenda diplomática tomó otro rumbo tras las recientes definiciones sobre Malvinas. El reclamo de soberanía, las críticas a las actividades petroleras en el área y las nuevas medidas anunciadas modificaron el escenario que rodeaba la posible llegada del Presidente a Londres. La próxima acción diplomática del Gobierno se producirá durante la Asamblea General de la ONU, que se iniciará el lunes 21 de septiembre en Nueva York.