El presidente Javier Milei intervino este miércoles ante la 81ª Asamblea General de la ONU en Nueva York, donde criticó al organismo por «mirar para otro lado» en la cuestión Malvinas, calificó de «ilegales e ilegítimas» las acciones del Reino Unido y convocó a retomar las negociaciones por una «solución pacífica».
Durante su tercer discurso ante el organismo desde que llegó a la Casa Rosada, Milei criticó a la ONU por varias razones, entre ellas que supuestamente «decidió mirar para otro lado sobre las Malvinas». En medio de la controversia reavivada con Reino Unido, ensalzó sus nuevas medidas sobre las islas.
El mandatario recalcó que su Gobierno no esperará por la ONU y, en cambio, «va a tomar cartas en el asunto», como parte de su «defensa pacífica, práctica y efectiva» del territorio. «Malvinas es para nosotros una causa nacional», enfatizó.
A Reino Unido lo criticó por acciones «ilegales e ilegítimas», en alusión a las actividades comerciales que algunas empresas desarrollan en el enclave. De la misma forma, lo convocó a retomar negociaciones para alcanzar una «solución pacífica».
Contexto de tensiones con Reino Unido
La intervención llega en momentos de renovadas tensiones con el Reino Unido por la explotación de hidrocarburos en aguas próximas al archipiélago. En las últimas semanas, el Gobierno argentino inició procedimientos sancionatorios contra decenas de personas y empresas vinculadas con esas actividades y envió al Congreso un proyecto de Ley de Defensa de la Soberanía Nacional para endurecer las medidas contra quienes exploten recursos naturales sin autorización de Buenos Aires.
La escalada diplomática se profundizó tras el anuncio de la empresa SLB (Schlumberger) de que no participará en proyectos hidrocarburíferos en Malvinas, en línea con el Decreto 868/2026 que designó a la Cancillería como autoridad de aplicación de la Ley 26.659. El Gobierno también anunció el inicio de procedimientos sancionatorios contra 45 sujetos, entre personas físicas y jurídicas, por presuntas actividades relacionadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en las islas.
El respaldo internacional
En paralelo, el Gobierno argentino busca capitalizar el respaldo de Estados Unidos. El presidente Donald Trump afirmó que revisaría la posición histórica de su país sobre la soberanía del archipiélago, lo que fue interpretado por la Casa Rosada como un gesto favorable. Sin embargo, analistas advirtieron que se trata más de una presión a Londres por el gasto en defensa de la OTAN que de un giro genuino en la política de Washington.
El ministro de Defensa, Carlos Presti, ratificó que el reclamo argentino continuará exclusivamente por la vía diplomática y pacífica, y anunció la llegada de una nueva tanda de equipamiento militar, que incluye aviones F-16, helicópteros Black Hawk, aeronaves P-3 Orion y vehículos blindados Stryker. Presti también confirmó que en enero de 2027 comenzarán las obras de la Base Naval Integrada de Ushuaia, con una inversión prevista de 450 millones de dólares.
El antecedente de 2025
Milei ya llevó el reclamo por Malvinas a sus anteriores intervenciones ante la ONU. En su discurso de 2025, reiteró la reivindicación sobre las islas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes e invitó al Reino Unido a reanudar las negociaciones bilaterales. En aquella oportunidad, también volvió a cuestionar el funcionamiento del organismo y reclamó que regresara a los principios sobre los que fue fundado.
La participación de Milei se produce durante una visita a Nueva York marcada además por su agenda con funcionarios, dirigentes políticos y empresarios. Tras su paso por la ONU, el mandatario tiene previstas actividades vinculadas con economía, seguridad y política exterior, antes de emprender el regreso a Argentina.
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