Camila Rodríguez, de 15 años, fue localizada en óptimas condiciones en Buenos Aires tras una intensa búsqueda internacional. Un hombre de 37 años fue arrestado en Entre Ríos acusado de cruzarla ilegalmente por la frontera.
El misterio en torno a la desaparición de Camila Ayelén Rodríguez Caraballo, la adolescente uruguaya de 15 años que era intensamente buscada, llegó a su fin durante el fin de semana tras un exitoso operativo policial binacional. El Ministerio del Interior de Uruguay confirmó que la menor fue hallada con vida y en buenas condiciones de salud en la ciudad de Buenos Aires. El desenlace favorable fue el resultado directo de la cooperación inmediata entre las fuerzas de seguridad de la República Argentina y Uruguay, labor que incluyó la rápida activación de las alertas de búsqueda de menores de edad conocidas como Alerta Sofía en territorio nacional y Alerta Amber en el país vecino.
El hallazgo de la joven abrió un nuevo y complejo capítulo judicial. En paralelo a la localización de la víctima en la capital argentina, las autoridades concretaron en la provincia de Entre Ríos la detención de un hombre de 37 años de nacionalidad argentina, señalado como el principal responsable del traslado ilegal. De acuerdo con los datos recabados en la investigación preliminar, el sospechoso mantenía un vínculo previo con el entorno cercano de la menor. El individuo había ingresado a la vivienda familiar de la adolescente el jueves 8 de octubre, tras ser invitado por la hermana mayor de Camila, quien aseguró conocerlo desde hacía un año. La situación en el domicilio se tornó sumamente tensa al día siguiente, cuando los padres descubrieron al hombre adulto junto a la menor de 15 años, exigiéndole de inmediato que abandonara la propiedad.
El perfil trazado por los familiares indicaba que la joven mantenía un estilo de vida de absoluto aislamiento social: no asistía a la escuela secundaria, carecía de círculo de amistades y prácticamente no solía salir de su hogar. Este contexto llevó a sus padres a sospechar rápidamente que el ciudadano argentino era la única persona con la que podía encontrarse. Los registros migratorios oficiales confirmaron que el hombre regresó a Uruguay el viernes 16 de octubre, día exacto de la desaparición, ingresando a las 7:12 de la mañana y retirándose del territorio apenas una hora más tarde. La pesquisa policial sostiene que el individuo cruzó la frontera para interceptar a la adolescente en las cercanías de su barrio en la ciudad de Paysandú. Posteriormente, la trasladó hasta el puente internacional General Artigas, que une a la localidad uruguaya con la ciudad entrerriana de Colón, logrando que la menor ingresara a la Argentina de manera indocumentada y evadiendo los controles oficiales.
Tras ser localizada y resguardada en Buenos Aires, Camila comenzó a recibir asistencia integral por parte de un programa especializado de rescate perteneciente a la fiscalía argentina, el cual le brinda apoyo psicológico mientras se coordinan los trámites formales para su inminente reencuentro familiar. En el fuero penal, el caso se investiga preliminarmente bajo la carátula de sustracción de menor de edad con eventual finalidad de explotación sexual, calificación que será ajustada conforme avancen las diligencias. Se aguarda que la Justicia argentina proceda con la extradición del detenido hacia Uruguay para que enfrente el proceso correspondiente.
Los padres de la adolescente expresaron su profundo alivio en declaraciones televisivas tras el hallazgo. «Esperábamos lo peor», confesó la madre, evidenciando la angustia vivida. En tanto, el padre de la menor elogió el despliegue binacional: «La verdad es que fue un excelente laburo. Estamos contentos por eso y después vamos a esperar que regrese», concluyó, a la espera de que culminen los peritajes en ambos lados de la frontera.






