lunes, octubre 5, 2026

Golpe a dos bandas narcos en Paraná: secuestran armas usadas en más de 15 balaceras

La Policía desarticuló operaciones de grupos vinculados al narcomenudeo en los barrios Consejo y Cáritas. Detuvieron a varias personas, incautaron cocaína y hallaron dos pistolas 9 milímetros y un revólver calibre 38.

 Durante el último fin de semana, la Policía de Entre Ríos desplegó dos importantes operativos en Paraná que resultaron en la detención de siete personas y el secuestro de armas de fuego vinculadas a una serie de violentas balaceras ocurridas en la ciudad en los últimos meses. Las acciones golpearon directamente a dos bandas enfrentadas por el control del narcomenudeo en los barrios Consejo y Cáritas.

El primer operativo se concretó el sábado, tras cinco allanamientos solicitados por el fiscal Cristian Giunta en respuesta a dos ataques armados perpetrados el pasado miércoles en las calles Tacuarí y Vicente del Castillo. Las investigaciones apuntaron al grupo liderado por Jordan Quiroga, presunto lugarteniente de «La Vero» Aguilar en el barrio Consejo.

Durante una de las requisas en una vivienda de calle Pringles —equipada con cámaras de seguridad—, los efectivos utilizaron drones para detectar a dos individuos que intentaban escapar por los techos descartando estupefacientes y un arma. En la huida, el revólver calibre .38 largo cayó al suelo y se disparó accidentalmente sin dejar heridos. La Policía logró detener a los sospechosos, incautando el arma, 108 dosis de cocaína y teléfonos celulares.

Armas «chipeadas» y tiroteos en Bajada Grande

El segundo procedimiento tuvo lugar el domingo por la tarde, luego de que un llamado al 911 alertara sobre un nuevo ataque a balazos en la Cortada U, cerca de la avenida Larramendi. Personal de la comisaría 11° persiguió y detuvo a Franco Alejandro David Gutiérrez, de 26 años, cuando intentaba refugiarse en una vivienda.

En poder de Gutiérrez se secuestró un morral que contenía dos pistolas calibre 9 milímetros y cuatro cargadores repletos de municiones. Según las primeras pericias, una de las armas había sido robada a un policía en 2017 y su impronta balística coincide con los proyectiles recogidos en al menos 15 balaceras recientes vinculadas a la banda de «Jano» Barzola, quien respondería al clan Latorre.

Las pistolas incautadas serán sometidas a nuevas pruebas balísticas para confirmar si una de ellas es la temida arma «chipeada», modificada ilegalmente para disparar en ráfagas como una ametralladora, la cual ha sembrado el terror en los barrios durante los últimos enfrentamientos.