El mandatario provincial defendió el nuevo sistema mixto de alimentación escolar, asegurando que garantizará igualdad nutricional y mayor transparencia sin afectar a los proveedores de productos frescos locales.
En una reciente columna de opinión, el gobernador Rogelio Frigerio defendió de manera categórica los cambios implementados en el sistema de alimentación escolar de la provincia. El mandatario aseguró que la reciente decisión judicial no impide en absoluto avanzar con la centralización de la compra de desayunos y meriendas, ratificando su compromiso de establecer estándares nutricionales comunes, optimizar los controles estatales y garantizar la trazabilidad absoluta de los recursos públicos destinados a los alumnos.
El líder provincial argumentó que, durante años, el Estado destinó importantes fondos a los comedores sin contar con las herramientas técnicas necesarias para conocer con precisión qué alimentos recibía cada chico, cuánto se pagaba por ellos o cuál era el recorrido de la inversión. También advirtió que el modelo anterior dejaba un amplio margen para la discrecionalidad, lo que dificultaba enormemente la labor de los organismos de control. En este sentido, Frigerio remarcó que la responsabilidad gubernamental no finaliza al asignar un presupuesto y subrayó que el código postal o el lugar de nacimiento de un alumno no pueden determinar de ninguna manera la calidad de la nutrición que recibe.
Respecto al reciente fallo de la Justicia —que ratificó la prohibición de incluir productos alcanzados por la ley de etiquetado frontal dentro de las raciones escolares— el gobernador garantizó su pleno cumplimiento. No obstante, aclaró que revisar, reformular o reemplazar un alimento específico es una discusión muy distinta a frenar la transformación integral de la política pública. Para ilustrar su postura, el mandatario fue contundente al afirmar que su administración no está en el gobierno para defender una galletita, una marca o una empresa particular, sino para proteger exclusivamente los intereses y la salud de los niños entrerrianos.
Implementación de un sistema alimentario mixto
Para resolver las deficiencias estructurales detectadas al inicio de su gestión, el Ejecutivo diseñó un esquema de funcionamiento mixto tras un proceso de licitación pública y abierta. Por un lado, la provisión de desayunos y meriendas pasará a tener una organización provincial centralizada. Esta escala logística permitirá establecer una política nutricional homogénea que aporte aproximadamente el 50 por ciento de los requerimientos diarios de micronutrientes para los estudiantes, al mismo tiempo que facilitará el monitoreo sobre las compras y las entregas de mercadería en todo el territorio.
Por otro lado, la administración de los almuerzos continuará de forma descentralizada bajo la órbita exclusiva de cada escuela. Este mecanismo busca aprovechar las ventajas de la cercanía comunitaria, permitiendo que las instituciones sigan adquiriendo alimentos frescos y manteniendo la habitual provisión de frutas, un elemento que nunca formó parte de los desayunos. Asimismo, esta modalidad sostiene el impulso a la economía local, ya que las compras escolares seguirán generando actividad comercial en los almacenes, supermercados, verdulerías y carnicerías de cada localidad.
Finalmente, Frigerio descartó que la porción centralizada del programa perjudique a la industria regional. El gobernador detalló que el nuevo mecanismo genera 60 puestos de trabajo directos, utiliza logística operada por transportistas entrerrianos y asegura que insumos básicos como la leche y la harina sean adquiridos a empresas radicadas en la provincia. A modo de cierre, concluyó que el verdadero cambio de fondo radica en dejar de ser un mero financiador de compras aisladas para convertirse en un garante activo de la alimentación infantil, asumiendo los costos de transformar aquello que funcionó de manera deficiente durante demasiado

