Carlos Chiara Díaz, histórico ex vocal del Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos, falleció a los 81 años durante la madrugada de este lunes en una clínica privada de Paraná.
El ex magistrado murió tras atravesar varios meses de enfermedad y permanecer internado durante sus últimos dos días, según publicó el medio Análisis. Abogado egresado de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) en 1966, obtuvo el doctorado en Ciencias Jurídicas y Sociales en esa misma institución en 1982, consolidándose luego como una de las figuras más reconocidas del derecho procesal penal argentino.
En 1988 fue designado vocal del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de Entre Ríos, cargo que desempeñó por casi tres décadas hasta su renuncia en 2017. Durante ese período, presidió el máximo tribunal provincial entre 1994 y 1995 y, en distintas oportunidades, estuvo al frente de la Sala Nº 1 de Procedimientos Constitucionales y Penal. Además, ejerció como vocal decano e integró el Jurado de Enjuiciamiento de la provincia. Su paso por el Poder Judicial se destacó por una fuerte participación en la modernización del derecho procesal penal y una intensa actividad institucional.
En paralelo a su función judicial, Chiara Díaz desarrolló una extensa carrera académica. Fue profesor titular de Derecho Procesal Penal en la UNL y dictó cursos de posgrado en diversas instituciones del país, como la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional del Nordeste, la Universidad de Belgrano, la Universidad Notarial Argentina y las universidades católicas de San Luis y Salta. Asimismo, integró la Comisión Nacional de Reformas al Código Penal entre 2005 y 2006, participó como coautor del Código Procesal Penal bonaerense de 1997 y publicó 56 libros, además de numerosos trabajos especializados.
El último tramo de su carrera estuvo atravesado por un proceso de juicio político impulsado en 2016 a partir de una denuncia por presunto mal desempeño. La investigación legislativa cuestionó la cantidad de días en los que el magistrado permaneció fuera de la jurisdicción por actividades académicas, así como el uso de viáticos y traslados oficiales durante ese período. La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la acusación y remitió el expediente al Jurado de Enjuiciamiento; sin embargo, el proceso concluyó de manera abstracta y sin resolución, ya que Chiara Díaz presentó su renuncia al cargo antes de que se dictara un veredicto.
