El obispo de Gualeguaychú, Héctor Luis Zordán, expresó su expectativa de que la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista del 8 al 11 de noviembre bajo el lema “Bienvenidos todos, vayan y anuncien”, ayude a superar las divisiones políticas del país, según declaró a Radio Plaza 94.7 y se difundió el 6 de noviembre de 2026.
La visita y sus expectativas
El viaje apostólico del Papa incluye Uruguay, Argentina y Perú, con actividades en Buenos Aires, Córdoba y Luján. Zordán dijo estar “expectante y hasta ansioso” y sostuvo que la visita puede ayudar a fortalecer la fe, consolidar la esperanza, encender más la caridad e impulsar el trabajo misionero en los tres países. También espera que contribuya a “encontrar espacios, caminos de encuentro” entre los argentinos.
El obispo valoró el trabajo conjunto entre jurisdicciones de distinto signo político, como la Ciudad de Buenos Aires, las provincias de Buenos Aires y Córdoba y el Gobierno nacional, en la organización de los eventos. “Ojalá eso se prolongue después del miércoles, cuando el Papa nos deje”, afirmó.
El diagnóstico sobre el clima político
Zordán sostuvo: “Nuestro problema, más allá de lo económico, lo social, es político. Es esa dificultad o incapacidad para ponernos de acuerdo”. Cuestionó el trato con exabruptos y malas palabras, especialmente cuando proviene de dirigentes políticos y sociales, y agregó: “Tenemos que hacernos cargo todos”.
Consultado sobre un posible aumento de los mensajes de odio, matizó: “No sé si un crecimiento. Me parece que utilizamos demasiado el lenguaje confrontativo”. Señaló que ese mismo lenguaje se traslada luego a la calle, a los vecinos y a la familia.
Sobre el legado de la visita, dijo esperar que deje “un recuerdo transformador”, que ayude a encontrar caminos nuevos en la Iglesia y en la sociedad.
El encuentro con el mundo de la política
Zordán acompañará al Papa en el encuentro con el mundo de la política, en el Palacio Libertad (ex Edificio Libertad), el domingo por la tarde, donde estarán el presidente Javier Milei, ministros, legisladores y el cuerpo diplomático. Lo describió como el encuentro de dos jefes de Estado, uno anfitrión y otro visitante, y consideró lógico que haya un acto protocolar de bienvenida. “Ojalá la palabra del Papa también sea escuchada y nos ayude, desde el Presidente para abajo, a todos, para encontrar caminos de encuentro”, expresó. Valoró como significativo que el Papa dedique un tiempo especial a ese encuentro.
Quién define la agenda
Según el obispo, los encuentros los decide el Vaticano a propuesta de la Conferencia Episcopal Argentina. Citó la visita al cottolengo de Claypole, que atiende a personas con discapacidad, y a la cárcel de Devoto, que describió como “lugares de dolor”. En Uruguay, el Papa visitará un barrio carenciado. Explicó que los obispos, que son 130, se repartirán para participar de algunas actividades, ya que no pueden asistir grupos muy grandes.
Su agenda durante la visita
Zordán participará de la misa en Paysandú, el sábado, por cercanía con la Iglesia uruguaya, y donde podrá saludar al Papa. En Buenos Aires asistirá a la misa en el Monumento de los Españoles el lunes y, por la tarde, a una oración en la Catedral en homenaje al papa Francisco, seguida de un saludo personal y una cena. Si Dios quiere, también estará en la misa y en el encuentro con obispos, sacerdotes, religiosos y diáconos en Córdoba, el martes.
León XIV y Francisco
El obispo evitó las comparaciones, pero señaló que hay puntos en común y diferencias de personalidad. Francisco tenía una manera de ser más expansiva y una simpatía más explosiva; León XIV es más reflexivo, escucha mucho “y cuando habla, da en la tecla”. Zordán lo conoció el año pasado en una audiencia privada de media hora en el Vaticano, de la que se llevó la imagen de “un hombre que escucha”.

