lunes, octubre 19, 2026

Día de la Madre: ventas cayeron por quinto año consecutivo

La CAME reportó una baja interanual del 1,4 por ciento. El consumo estuvo fuertemente condicionado por la restricción presupuestaria de las familias, que priorizaron regalos económicos y financiación en cuotas.

El escenario económico actual volvió a dejar su marca en una de las fechas comerciales más importantes del calendario nacional. Las ventas minoristas por el Día de la Madre 2026 registraron una contracción del 1,4 por ciento interanual medido a precios constantes, confirmando así una tendencia negativa en el sector mercantil. De acuerdo con el exhaustivo relevamiento elaborado y difundido por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), esta celebración acaba de acumular su quinta caída consecutiva en la comparación año contra año. El panorama refleja de manera directa el impacto de las restricciones en los presupuestos familiares y un evidente cambio de comportamiento en un consumidor que se vio forzado a concentrar sus compras en artículos de menor valor.

El desglose del informe sectorial elaborado por la entidad empresaria expone con claridad las dificultades que atraviesa el entramado comercial. De los seis rubros principales que fueron monitoreados durante el fin de semana, cuatro arrojaron resultados negativos frente al mismo período del año anterior. El mayor retroceso porcentual se evidenció en el segmento de electrodomésticos, artefactos para el hogar y equipos de audio y video, que experimentó una dura baja del 3,6 por ciento. Inmediatamente después se ubicaron los rubros de cosméticos y perfumería, junto con el de equipos periféricos, accesorios tecnológicos y teléfonos celulares, ambos registrando una contracción del 3,2 por ciento. Por su parte, el sector de calzado y marroquinería completó este lote recesivo con un descenso interanual del 2,2 por ciento.

En la vereda opuesta, únicamente dos nichos lograron escapar de la tendencia generalizada y mostraron números positivos. Las librerías se coronaron como las grandes ganadoras de la fecha al registrar un sólido crecimiento del 3,4 por ciento en su volumen de transacciones. Según el análisis de la propia CAME, este destacado desempeño estuvo directamente vinculado con la búsqueda activa de regalos más económicos e ingeniosos por parte de los consumidores frente a la imposibilidad de afrontar gastos mayores. En tanto, el sector de la indumentaria logró mantenerse a flote y exhibió una suba marginal y apenas perceptible del 0,1 por ciento, traccionada fundamentalmente por promociones puntuales.

En cuanto a las erogaciones, el ticket promedio a nivel nacional se ubicó en los 63.197 pesos, aunque exponiendo brechas muy significativas según el tipo de producto elegido. El rubro de cosméticos y perfumería lideró el ranking de gastos con un promedio de 88.000 pesos por operación, seguido de cerca por los electrodomésticos con 72.581 pesos y el calzado con 67.332 pesos. En el otro extremo de la tabla, confirmando su rol como la opción de refugio para los bolsillos más castigados, las librerías promediaron tickets de apenas 37.638 pesos.

Para lograr concretar estas operaciones, las herramientas financieras resultaron absolutamente vitales. Los comerciantes encuestados coincidieron en que la aplicación de promociones bancarias, descuentos por pago en efectivo y, fundamentalmente, los planes de financiación en tres y seis cuotas, fueron el motor que sostuvo la actividad. Sin embargo, los vendedores advirtieron con preocupación que la agresividad de estas estrategias redujo drásticamente sus márgenes de rentabilidad.

El balance final de expectativas dejó un sabor amargo en gran parte de los locales. El relevamiento demostró que el 32,5 por ciento vendió por debajo de lo esperado, mientras que un 51,3 por ciento apenas logró empatar con sus previsiones iniciales. Solo un 16,2 por ciento logró superar sus estimaciones. Respecto al peso específico de la fecha, apenas un 9 por ciento la consideró un factor determinante para salvar la recaudación del mes. A las restricciones financieras, la CAME sumó las condiciones climáticas adversas registradas en varias regiones, las cuales mermaron sensiblemente la concurrencia de público a los centros comerciales.