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Cortocircuito entre Milei y Karina por los despidos en Olivos

El escándalo en la quinta de Olivos por el espionaje al círculo íntimo del presidente derivó en un fuerte cruce entre Javier y Karina Milei, luego de que el mandatario ordenara despedir a una decena de trabajadores que respondían directamente a la secretaria general de la Presidencia.

El escándalo en la quinta de Olivos con el personal civil y el posterior despido de una decena de trabajadores por pedido expreso de Javier Milei despertó cruces entre los hermanos. En el entorno de Karina Milei cayó muy mal la decisión porque todos los mozos, servicio de limpieza y cocineros removidos tenían la confianza de la hermana presidencial. Dependían directamente de la Secretaría General de Presidencia.

De hecho, se removió a Osvaldo Sosa como intendente de la quinta. Sosa es el cuñado de la funcionaria Belén Agudiez, persona de extrema confianza de Karina. Para el karinismo se buscaron chivos expiatorios en los trabajadores; afirmaron que no tuvieron nada que ver con los hechos que se dieron a conocer y apuntaron contra el secretario privado de Milei, Mario Suli. «Le llenó la cabeza él; los trabajadores hicieron un montón de cosas buenas por la quinta y por Javier y su familia», afirmaron ante El Destape.

Igualmente, el entorno en Olivos de cocineros y limpieza seguirá conduciéndolo Karina, ya que quedó a cargo de todo Casa Militar, que está bajo la órbita también de la Secretaría General. Pero quedaron esquirlas del escándalo de las últimas horas y habrá que esperar para saber cómo madurará en ambos hermanos este nuevo conflicto.

El origen del conflicto

La crisis se desató cuando Milei denunció espionaje en la quinta de Olivos y puso a cargo a la Casa Militar. Según trascendió, el presidente sospechó que el personal civil de la residencia había filtrado información sobre la intoxicación de uno de sus perros —a los que llama «hijos»— y comenzó a sospechar traiciones. La reacción fue inmediata: despidió a todos los trabajadores que dependían de la Secretaría General.

La medida generó un fuerte malestar en el círculo de Karina, quien había construido un vínculo de confianza con ese personal a lo largo de los años. Los trabajadores despedidos no solo cumplían funciones domésticas, sino que eran parte del entorno cotidiano de la residencia presidencial y de la intimidad familiar.

La interna en la Casa Rosada

Mientras tanto, en la interna de la Casa Rosada se dio una nueva dinámica llamativa con críticas de Patricia Bullrich hacia el ministro de Economía, Luis Caputo, a las que se les sumaron también desde el lado de Karina. Todos contra «Toto». El Presidente dio la orden de no responderle públicamente a Bullrich. E internamente ella tiene apoyo, incluso de parte de Karina Milei, que fue una de las apuntadas por Bullrich cuando se quejó de la labor de la mesa política.

De hecho, por si había alguna duda, el propio Milei salió a bancarla después del spot que publicó la exministra de Seguridad este viernes. «¿Cuál sería el problema de que escuche a Lali? Para mí no sería ningún problema. De hecho, me parece una tontería mayúscula politizar el arte. Es más, luego de la polémica escuché algunos temas y me gustaron», le respondió el mandatario en on the récord a una periodista.

El futuro del conflicto

El cruce entre los hermanos Milei expone una fractura en el núcleo más íntimo del poder. Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y considerada la persona de mayor confianza del presidente, vio cómo su espacio de influencia era intervenido por una decisión unilateral de su hermano. La remoción de Osvaldo Sosa, cuñado de una de sus colaboradoras más cercanas, fue leída en su entorno como un golpe directo a su autoridad.

Aunque la Casa Militar quedó a cargo de la servidumbre de la quinta, la Secretaría General —que conduce Karina— mantiene la órbita administrativa. Es decir, el conflicto no se resolvió con una victoria clara de ninguno de los dos, sino con una tensa convivencia que deja abierta la pregunta sobre quién tiene la última palabra en el manejo de la residencia presidencial y del círculo íntimo del poder.

En el entorno presidencial evitan pronunciarse sobre el cruce. Fuentes consultadas por El Destape señalaron que se trata de «un tema familiar» que no trasciende la esfera privada, aunque reconocen que la decisión de Milei generó «malestar» en el karinismo. Habrá que esperar para saber cómo madurará este nuevo conflicto entre los hermanos que, hasta ahora, habían mostrado una sintonía política inquebrantable.

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