La Cámara de Casación de Concordia rechazó el recurso de la defensa y confirmó la condena a 10 años de prisión contra un exempleado municipal de Concepción del Uruguay, identificado por las iniciales FGS, por abuso sexual con acceso carnal y corrupción de menores agravada.
La resolución fue adoptada el miércoles 28 de octubre por los vocales María del Luján Giorgio, María Evangelina Bruzzo y Darío Gustavo Perroud. Pese a la confirmación, el condenado continúa en libertad mientras se resuelven las instancias pendientes.
La condena de primera instancia
El hombre había sido juzgado el 25 de octubre de 2025 por el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Concepción del Uruguay, presidido por el juez Mariano Sebastián Martínez. Fue hallado responsable de abuso sexual con acceso carnal en concurso ideal con corrupción de menores agravada. La investigación estuvo a cargo de la fiscal María Graciela Occhi, y la defensa, del abogado Jorge Sebastián Tito.
Los hechos investigados
Según lo expuesto durante el proceso, el condenado era familiar de la víctima y frecuentaba el domicilio de la familia. Habría aprovechado distintas oportunidades para someter a la niña a situaciones de abuso, mediante tocamientos y exhibiciones obscenas. Los hechos comenzaron cuando ella tenía aproximadamente 10 años y, según se acreditó, él la obligaba a guardar silencio. Con el tiempo, los episodios se agravaron y derivaron en un abuso sexual con acceso carnal.
La situación salió a la luz cuando la víctima logró contar lo que había vivido. A partir de la denuncia se inició la investigación, que incluyó intervenciones de profesionales especializados, testimonios y otras pruebas incorporadas al juicio oral.
Instancias pendientes
Tras la condena de 2025, la defensa presentó un recurso de casación, que el tribunal de Concordia rechazó. Ahora el abogado defensor dispone de 10 días para presentar una impugnación extraordinaria. Si esta fuera rechazada, podría recurrir en queja ante el Superior Tribunal de Justicia de Entre Ríos. Mientras tanto, el condenado sigue en libertad, a la espera de que la sentencia adquiera firmeza y se resuelva su situación procesal.

