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Ben Gvir pide reconocer soberanía argentina sobre Malvinas

El ministro de Seguridad Interior de Israel, Itamar Ben Gvir, exigió que su gobierno reconozca la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y sancione al Reino Unido, en el marco de una escalada diplomática por la decisión británica de prohibir el comercio con los asentamientos israelíes en Cisjordania.

El ministro de Seguridad Interior de Israel, Itamar Ben Gvir, exigió este lunes que el gobierno israelí reconozca la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, en un mensaje publicado en su cuenta de X. El duro pronunciamiento del líder del partido ultraderechista Hogar Judío no es un gesto de solidaridad con el gobierno de Javier Milei, sino el último capítulo de una larga disputa israelí con el Reino Unido por su giro hacia una postura más cercana a la causa palestina.

En su publicación, Ben Gvir escribió: «Es el momento de que el Estado de Israel reconozca públicamente que las islas Malvinas son territorio argentino ocupado que los británicos robaron violentamente al pueblo argentino». El polémico ministro denunció que «los británicos no se conforman con ocupar este territorio, sino que también realizan exploraciones petroleras y roban el dinero del pueblo argentino», e instó al primer ministro Benjamin Netanyahu a «reconocer la soberanía de Argentina sobre las islas Malvinas e imponer sanciones a Reino Unido mientras continúe la ocupación».

El contexto: el giro británico hacia Palestina

La declaración de Ben Gvir se produce horas antes de que el gobierno británico, liderado por Andy Burnham, anuncie este martes la prohibición del comercio de bienes y servicios procedentes de los asentamientos israelíes en Cisjordania. Los medios británicos adelantaron que el ministro de Asuntos Exteriores, Ed Miliband, anunciará ante el Parlamento un «reinicio» de las relaciones con Israel y una postura más cercana a la causa palestina, con apoyo a la solución de dos Estados, la defensa de los derechos palestinos y el respeto al derecho internacional.

Miliband calificó los planes israelíes de construcción de 1.200 viviendas en el asentamiento E1 como «un acto inaceptable y destructivo» y prometió tomar medidas, de acuerdo con el diario The Guardian. El Reino Unido considera ilegales, según el derecho internacional, todos los asentamientos civiles israelíes construidos en territorios capturados durante la guerra de los seis días de 1967.

Ben Gvir se sumó así al ministro de Finanzas israelí y líder del partido Sionismo Religioso, Bezalel Smotrich, quien pidió este mismo lunes la expulsión del embajador británico en Israel, David Quarrey.

Una alianza peligrosa para Argentina

El respaldo de Ben Gvir a la causa Malvinas no responde a una genuina preocupación por los intereses argentinos, sino a una estrategia de presión contra el Reino Unido en el marco de su conflicto con Israel. Argentina no debería celebrar este tipo de apoyos, ya que aliarse con un actor tan polarizante como el gobierno de Netanyahu —con su política de ocupación en Palestina y su desprecio por el derecho internacional— contradice los principios de defensa de la soberanía territorial que el propio gobierno argentino pregona.

Además, la posición de Israel sobre Malvinas es oportunista y cambiante: responde a sus propios intereses geopolíticos, no a una convicción sobre la justicia del reclamo argentino. Aceptar este respaldo implicaría alinear a Argentina con un gobierno que comete violaciones sistemáticas a los derechos humanos en Palestina, lo que aislaría aún más al país en el escenario internacional y lo alejaría de las naciones que sí defienden el derecho internacional de manera coherente. En lugar de celebrar este apoyo oportunista, Argentina debería mantener una postura firme y autónoma en defensa de sus derechos soberanos, sin necesidad de recibir bendiciones de gobiernos cuyo accionar internacional es ampliamente cuestionado.

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