La Auditoría General de la Nación confirmó que el Banco Central perdió US$1.023 millones en operaciones de derivados con oro de las reservas enviado a Londres durante la gestión de Santiago Bausili, según un informe votado por unanimidad con disidencias parciales de La Libertad Avanza y la UCR.
La Auditoría General de la Nación (AGN) confirmó este jueves que el Banco Central, bajo la conducción de Santiago Bausili, perdió US$1.023 millones en operaciones financieras con los mil lingotes de oro que fueron enviados a Londres. El dato había sido anticipado en exclusiva por Página/12 el 13 de septiembre. El informe fue votado de manera unánime en general, pero el señalamiento de la pérdida motivó una disidencia parcial de los dos miembros designados por La Libertad Avanza, Mónica Almada y Mariano Piazza, y del representante de la Unión Cívica Radical, Luis Naidenoff.
Según la AGN, el oro trepó de forma extraordinaria en 2025 y el Gobierno usó los lingotes enviados al Bank of England para una operación de futuros que implicó la venta y la recompra a un precio fijado de antemano. Como el oro subió más de lo previsto, el Banco Central y la administración de Javier Milei perdieron US$920 millones en esa operación, a lo que se sumó una prima fija de US$62,8 millones. “Desde que se auditan los estados contables del BCRA nunca se había registrado una pérdida de esa magnitud. Tampoco se habían utilizado antes las reservas físicas de oro para transacciones de riesgo como éstas”, señala el informe.
Las mentiras de Bausili
El presidente de la AGN, Juan Manuel Olmos, fue el encargado de difundir los resultados. El informe confirma que el titular del Central mintió ante el Senado cuando afirmó que los movimientos de oro ya habían sido auditados. En ese momento, la AGN lo desmintió y señaló que no había podido concluir el informe porque el BCRA le negó los datos correspondientes. El trabajo recién ahora se completó.
Hubo una segunda mentira de Bausili: sostuvo que los lingotes se enviaron a Suiza porque había que refundirlos por baja calidad. La realidad es que, de los 1.000 lingotes, por un valor aproximado de US$1.800 millones, solo se refundieron 115 y la pérdida fue mínima porque los lingotes eran de buena calidad. La razón del envío a Londres no fue esa, sino la fracasada jugada financiera.
Dos auditorías
La AGN realiza dos tipos de auditoría. La contable verifica los registros y, en ese punto, el informe sostiene que los movimientos reflejan de manera razonable la situación patrimonial de la entidad. La de gestión analiza el resultado de las operaciones vinculadas a las reservas de oro.
En ese terreno, la AGN señala que “durante 2025, el oro adquirido en las gestiones de Alfonso Prat Gay y Mercedes Marcó del Pont registró una ganancia patrimonial de 8 billones de pesos. Esa ganancia se explica solamente por la suba del precio internacional del metal”. Es decir, si los lingotes se hubieran quedado en Buenos Aires, también se hubiese registrado esa ganancia.
“La segunda valuación surge de la operatoria. Ese mismo año, bajo la conducción de Santiago Bausili, el BCRA concertó operaciones de derivados liquidables en dólares, con fines de cobertura, y usó parte del oro de las reservas como bien de respaldo. Según los estados contables, esas operaciones arrojaron una pérdida de 1,5 billones de pesos, equivalentes a US$1.023 millones. La pérdida se pagó con divisas del Banco Central”.
La pérdida tiene dos componentes: US$960 millones de resultado negativo de las operaciones de derivados y US$62,8 millones correspondientes a primas de opciones. La AGN concluye: “El Banco Central realizó operaciones financieras especulando con una determinada trayectoria para el precio internacional del oro, erró en el cálculo y registró la pérdida”.
El traslado del oro
El informe de gestión sobre el movimiento físico del oro aún está pendiente. Esa auditoría deberá establecer por qué se decidió enviar el oro fuera del país, adónde fue enviado y si la operación tuvo algún beneficio específico para el Banco Central. Página/12 ya señaló que los lingotes están en el Bank of England, en Londres, a nombre del Banco Internacional de Pagos, con sede en Basilea, y que fue falso lo dicho por Bausili en el Senado, donde afirmó que el oro estaba en Suiza.
Las denuncias por el envío de los lingotes fueron realizadas por Sergio Palazzo, líder de La Bancaria, en el momento en que el físico era trasladado en camiones de caudales a Ezeiza. Las mentiras de Bausili fueron detalladas posteriormente por los senadores Juliana Di Tullio y Martín Soria.

