martes, octubre 13, 2026

El FMI recorta la previsión de crecimiento para Argentina

El organismo internacional redujo al 2,1% su pronóstico para el PBI nacional de este año. Además, previó un alza en las proyecciones de inflación y desempleo, mientras el Gobierno busca destrabar nuevos fondos.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó una nueva actualización de su tradicional informe sobre las Perspectivas de la Economía Mundial, arrojando cifras que obligan al Gobierno nacional a recalcular sus expectativas macroeconómicas a corto y mediano plazo. A pesar de las constantes y públicas felicitaciones emitidas por la cúpula del organismo hacia la administración del presidente Javier Milei por la severidad de sus políticas de ajuste, la entidad financiera decidió aplicar un fuerte recorte en su previsión de crecimiento para la economía argentina. Concretamente, tras haber pronosticado tanto en abril como en julio una suba del 3,5 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI), el nuevo documento rebaja drásticamente ese guarismo a un 2,1 por ciento para este año.

Esta corrección a la baja no se limita únicamente al ejercicio corriente, sino que también impacta de lleno en las proyecciones diseñadas para el próximo año. Para 2027, el Fondo redujo en medio punto porcentual el crecimiento económico esperado, fijándolo finalmente en un 3,5 por ciento. Sin embargo, no todas las variables revisadas presentan un panorama contractivo. El exhaustivo reporte internacional destaca que la balanza por cuenta corriente de la República Argentina experimentará una notable mejora técnica. Tras haber registrado en 2025 un saldo negativo equivalente al 1,1 por ciento del PBI, el organismo proyecta que el país logrará consolidar un superávit del 0,6 por ciento este año, una cifra que lograría sostenerse idéntica durante todo el 2027.

En el sensible terreno de los precios, el FMI también modificó sus cálculos originales, reflejando una persistencia mayor a la esperada en la dinámica inflacionaria local. El organismo prevé ahora que el Índice de Precios al Consumidor acumulará este año una subida del 32,5 por ciento, lo que implica una ineludible revisión al alza respecto al pronóstico del 30,4 por ciento emitido en abril. Para el año próximo, si bien se mantiene el optimismo al augurar una franca desaceleración que llevaría el índice general al 21,2 por ciento, esta nueva medición ya se ubica 5,5 puntos porcentuales por encima de la pauta del 15,7 por ciento proyectada hace apenas seis meses. Este enfriamiento de la actividad repercutirá directamente en el mercado laboral: se pronostica una subida en la tasa de desempleo, pasando del 7,4 por ciento del año pasado al 7,6 por ciento en 2026, para luego descender levemente hasta el 7,1 por ciento.

Mientras se asimilan estos nuevos números, la urgencia financiera del Gobierno marca la agenda. El ministro de Economía, Luis Caputo, viajó a la ciudad de Bangkok para participar de la asamblea anual del Fondo Monetario Internacional. Su objetivo primordial es cerrar exitosamente la tercera revisión del acuerdo de facilidades extendidas firmado en abril de 2025 y liberar así un desembolso vital de 860 millones de dólares. Este programa estipula desembolsos totales por 20.000 millones de dólares atados al estricto cumplimiento de metas fiscales y de reservas, en un contexto donde Argentina se mantiene como el mayor deudor global del organismo con un pasivo que asciende a 56.700 millones de dólares.

A nivel global, el FMI exhibe un panorama ligeramente más alentador. El organismo elevó su previsión de crecimiento mundial para 2026 al 3,1 por ciento, argumentando que el vigoroso avance de las economías impulsadas por la inversión en inteligencia artificial logró compensar los efectos negativos del conflicto en Oriente Medio. Para América Latina y el Caribe, en cambio, fijó un crecimiento más moderado del 2,3 por ciento para este año. En tanto, Estados Unidos se mantiene estable con proyecciones del 2,3 por ciento, China ajusta su crecimiento al 4,5 por ciento y Brasil experimenta un leve retroceso en sus expectativas regionales.