Un fotógrafo y gestor cultural de 41 años, oriundo de Brasil y radicado en Concordia, denunció haber sido detenido en diez oportunidades por la Policía en los últimos ocho años, en situaciones que calificó como hostigamiento y racismo, y presentó una denuncia penal contra la fuerza.
Un fotógrafo y gestor cultural de 41 años, oriundo de Brasil y radicado en Concordia, denunció haber sido detenido en diez oportunidades por la Policía en los últimos ocho años, en situaciones que calificó como hostigamiento y racismo. Lucas Passos, que nació en Bahía, Brasil, y está radicado en Concordia desde hace ocho años, es graduado en Publicidad y Propaganda. En el último tiempo, el frecuente hostigamiento policial lo llevó a presentar una denuncia penal contra la fuerza.
Passos habló de esa situación con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7. «Antes era una situación que se daba por año. Pero ahora superó una por año. Ando por la calle, siempre por lugares céntricos o turísticos, como la Costanera. En esos últimos ocho años estoy viviendo en Concordia. Son lugares donde anda mucha gente, pero siempre soy el elegido por la Policía para ser parado en la calle por un patrullero, me piden mis documentos, identificación, y en algunos momentos me han puesto con las manos contra la pared, hay requisas. En un momento fue en la puerta de entrada de un super», relató.
Las situaciones, según su relato, superan un control aleatorio. Siempre es él el único detenido. Preguntan a los vecinos y preguntan por «el brasilero». «Una vez me llevaron esposado, después de tener que escuchar un par de cosas no tan confortables de parte de los policías. Me dicen: ‘Tenes que entender que acá no estás en tu país, acá las reglas son otras’. Fui llevado a la Jefatura, sacado de un lugar donde había un montón de niños. Yo doy charlas a niños contra el racismo, sobre diversidad cultural», afirmó.
Passos detalló otras situaciones que consideró aberrantes: «Una vez me detuvo un auto de civil, de donde se bajó gente sin identificación. Me dicen: ‘Somos policías. Recibimos un llamado de que vos estabas sacando fotos de niños’. Y yo no estaba sacando fotos de niños. Terminó bien esa situación porque les expliqué. Pero a los pocos minutos fui parado por un policía en una moto, y pregunta las mismas cosas».
Otra vez, recordó, lo detuvieron a las dos de la madrugada, con un ramo de flores en la mano. «Como estaba todo bien, me pararon al lado del patrullero, con las flores, y me sacaron fotos. Les pareció gracioso, porque se reían. Les dije que eso no era parte del procedimiento. Fui parado tantas veces que ya sé cómo es el procedimiento. Les dije que se estaban abusando. Entonces, escucho que uno me dice: ‘Mirá, si yo te quiero parar 50 veces, te paro 50 veces, porque estoy en mi derecho, y vos tenés que obedecer’. Les dije que no era correcto y me llevaron a Jefatura. Y ahí tuve que ir, a las dos y media de la madrugada, entro con flores en la mano, una escena rarísima, todos mirándome, algunos se reían. Me sacan fotos, me sacan huellas, me piden que me saque la ropa y me dejan en ropa interior. Después, cuando me estoy yendo, los mismos policías me dicen: ‘No, párate acá, abajo de esa luz, que te vamos a sacar más fotos porque estás muy gracioso’. Les dije que no estaba bien, pero igual me sacaron fotos», relató.
El paso siguiente fue contratar los servicios de las abogadas Victoria Gallo y Daniela Maciel y accionar contra la Policía con una denuncia penal. Un hábeas corpus presentado en la Justicia fue rechazado por el juez de Garantías Edwin Ives Leonardo Bastián, y ahora lo que se abrió es una denuncia penal contra la Policía. «No sé por qué me detienen. Entiendo que es por mi color de piel, es racismo la palabra», aseveró Passos.









